CIUDAD › NUEVAS REGLAS PARA CONSTRUIR FUERA DEL áREA CENTRAL

Otro código urbano, 45 años después

El proyecto de Fein -que hoy ingresa al Concejo- apunta a regular el 75 por ciento de la superficie del ejido municipal.

 Por Luis Bastús

La Municipalidad terminó la última etapa que faltaba para actualizar el código urbano de 1967, y hoy enviará el proyecto de ordenanza al Concejo para su aprobación. Se trata de las nuevas reglas para construir fuera del área central y de los dos anillos perimetrales, y de las normas que reordenan los usos admitidos en cada sector del ejido, de manera de separar las áreas residenciales de las que deberán concentrar la radicación de industrias y empresas de logística y de servicios. La construcción en altura quedó circunscripta a las principales avenidas, en un rango máximo admitido de entre 19 y 36 metros, según la zona. Esto es, edificios de planta baja y 6 pisos, hasta planta baja y 12 pisos. Con eso piensan evitar el brote de torres que experimentaron barrios como Arroyito y Echesortu, desde que se limitó esa construcción en el centro. Además, la normativa tipifica como áreas de reserva los lugares donde hay villas de emergencia y define las zonas no urbanizables en las que no se admitirán ninguna clase de desarrollo inmobiliario o industrial.

Como complemento, el mensaje de la intendencia incluye un catálogo de 1000 edificios para ser declarados de valor patrimonial. La intendenta Mónica Fein destacó que la propuesta ha sido consensuada con las cámaras empresarias interesadas y la universidad. "Con esto estaremos reordenando la ciudad al terminar de actualizar un código que tiene 45 años", dijo.

El proyecto que desde hoy empezará a trajinar las comisiones del Concejo tiene 120 páginas y apunta a regular el 75 por ciento de la superficie del ejido municipal. La regulación del área central y del primer anillo perimetral -la etapa más polémica- fue aprobada en 2008, y la del segundo anillo perimetral fue enviada hace un mes por el Ejecutivo y se encuentra bajo análisis legislativo. Esta parte del nuevo código urbano abarca desde los límites del municipio hasta Marull y Sorrento por el norte, hasta las vías del ferrocarril Belgrano por el oeste, y hasta bulevar Seguí por el sur.

La regulación se divide en cuatro grandes cordones perimetrales que siguen la lógica propuesta para los dos anillos perimetrales: preservar la fisonomía de baja altura en los barrios consolidados, y orientar la construcción en altura en los corredores, o avenidas. De esta manera, el 75 por ciento de la superficie a regular quedará estipulada como área de uso residencial donde no se podrá construir más de 10 metros de altura, es decir, una planta baja y dos plantas como máximo. La superficie librada al interés del negocio inmobiliario, en los corredores, representa el 5 por ciento del total. En tanto, la superficie definida como áreas de reserva y de uso productivo (industria, logística y servicios) alcanza el 20 por ciento de la superficie, y se ubica en su mayoría sobre ambas márgenes de la avenida Circunvalación.

La secretaria de Producción, Eleonora Scagliotti, valoró que el suelo para uso industrial en Rosario pasará de tener 940 hectáreas actualmente, a 1280 hectáreas con la nueva norma. Eso sí, aproximadamente el 5 por ciento de las industrias radicadas en Rosario deberán relocalizarse en un plazo de entre 5 y 10 años, para instalarse dentro de las áreas definidas para esa función.

Como secretario de Planeamiento, Pablo Barese, observó que "estos cordones perimetrales son la parte de la ciudad donde se combinan el suelo rural, el productivo, el residencial, los grandes parques y las márgenes de los arroyos Ludueña y Saladillo. Por eso había que replantear y ordenar esa diversidad de usos, y de preservar ciertas condiciones barriales, solucionar situaciones conflictivas entre áreas residenciales y áreas productivas, evitar hongos urbanísticos como los que surgieron en Arroyito, generar nuevo suelo productivo acorde al plan del municipio y estimular frentes de renovación urbana como el tramo sur de bulevar Oroño". Con este nuevo marco, el Ejecutivo pretende "generar previsibilidad para el desarrollo futuro de la ciudad, tanto para el vecino como para el inversor, y además para proyectar mejor la inversión en infraestructura urbana", explicó Barese.

Las avenidas en las que se podrá construir edificios de altura son Baigorria, Rondeau, Casiano Casas y Granel, por el norte; Juan José Paso, Eva Perón, Provincias Unidas y Mendoza, en el oeste; Rivarola, Seguí y Rouillón, en el suroeste; y Ovidio Lagos, Uriburu, Oroño, Arijón, San Martín y partes de Ayacucho y de Batlle y Ordoñez por el sur. También se declaran como áreas de protección histórica tramos de avenida del Rosario y en plaza Alberdi.

Los márgenes de los arroyos Ludueña y Saladillo quedan reservadas para parquizar, y se mantiene como no urbanizables extensiones situadas al sudoeste de Circunvalación y las polémicas tierras de Nuevo Alberdi, con la excepción del plan especial que aprobó el Concejo hace unos meses.

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En avenida San Martín, al sur, se podrán construir edificios de altura.
 
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