CIUDAD › MACRI ENCABEZó UN ACTO DEL DíA DE LA BANDERA QUE PRETENDIó SUSTRAER A LA POLíTICA

Las vallas, los globos y los niños

El presidente Macri estuvo en su primer acto del Día de la Bandera en un monumento absolutamente controlado. Las vallas impidieron llegar a los manifestantes de la Multisectorial contra el Tarifazo. Nadie podía ingresar a o salir del Patio Cívico.

 Por Lorena Panzerini

Con un Monumento Nacional a la Bandera cercado por un operativo de seguridad desmesurado, el presidente Mauricio Macri propuso terminar con el narcotráfico y prometió "trabajo, trabajo, trabajo". Paradójicamente, la movilización de la Multisectorial contra el Tarifazo, paralela al acto, protestó por la pérdida de puestos de trabajo, el aumento de impuestos y la baja en la actividad comercial. "En tres meses, si no cambia el rumbo económico con la misma velocidad que se tomaron las medidas, la situación será de cierres importantes, cuando hoy los casos se están dando por goteo", dijo Juan Milito, del Centro de Almaceneros de Rosario. El acto fue inusualmente breve: en media hora había comenzado y terminado, con un discurso presidencial de siete minutos. Sobre el final del acto por el día de la enseña patria, tras la suelta de globos celestes y blancos, Macri arengó a los niños a gritar el "sí, se puede" de su campaña; mientras unas cuadras más arriba la movilización que partió de la plaza Pringles se topó con escudos y palos de la Gendarmería que prohibió el paso. El concejal Eduardo Toniolli, del Movimiento Evita, y la militante del mismo espacio, Alejandra Fedele terminaron heridos (ver aparte).

"Macri sos el hambre de mi pueblo", rezaba una bandera colgada del balcón del segundo piso de un edificio de Córdoba al 700, a pasos de donde el presidente estuvo unos 30 minutos -junto a 35 miembros de su gabinete--, para presidir el acto central por los festejos del Día de la Bandera, que convocó a unos cinco mil niños al juramento tradicional.

En la zona apenas circulaban algunos transeúntes: docentes, alumnos, los padres de algunos niños y los trabajadores de prensa acreditados. El resto era personal de seguridad uniformado o de traje y corbata que controlaba cada movimiento. Un vallado perimetral, reforzado con cerca de 300 agentes de Gendarmería Nacional filtraba el acceso al Patio Cívico en Laprida y Córdoba y en las calles de alrededores. Temprano, hubo requisas a quienes pretendían acceder, situación que resultó inédita para un acto en un lugar público.

El control también se instaló a lo largo de la peatonal Córdoba, donde las esquinas tenían más presencia policial que cualquier otro día. Llegando al Monumento también había personal de Guardia Urbana Municipal. Antes del acto, el ministro de Gobierno, Pablo Farías, justificó la magnitud del dispositivo. "Sabíamos que iba a ser intenso (el control), pero se intenta evitar algún tipo de presencia que intente entorpecer el acto. Estamos de acuerdo con que la gente pueda expresarse y manifestarse, pero hay que cuidar el desarrollo de un acto que es símbolo para todo el país", dijo el funcionario provincial.

Los colectivos de Gendarmería se estacionaron a lo largo de calle Rioja y también se pudo ver la presencia de dos camiones hidrantes. Tal como se dijo días anteriores, la posibilidad de escraches contra el presidente cambió la fisonomía de otros años en la zona del Parque de la Bandera, donde además, un animador daba instrucciones permanentemente: que no haya gente parada en las paredes laterales de las escalinatas, que los niños no suelten los globos hasta que se dé la orden, que los padres se queden detrás de los chicos; y hasta se quejó de la falta de espíritu festivo.

Macri llegó al Monumento a las 11.20, acompañado por la intendenta Mónica Fein y el gobernador Miguel Lifschitz. Quien rompió el hielo fue la mandataria local. "Aquí fue donde Manuel Belgrano izó por primera vez la bandera argentina, y nos dejó el legado de construir una patria grande y solidaria, que piense en los que menos tienen, que cuide el trabajo y que se comprometa con la infancia. Esta es la misma bandera que izamos en las escuelas; la que nuestros combatientes de Malvinas llevaron hasta allí, y que seguramente izaremos alguna vez en esas tierras. Esta es una ciudad de trabajo y gente sencilla que aporta para construir una patria grande", expresó.

Lifschitz, en tanto, rememoró la voluntad de independencia de Belgrano. Y señaló: "Estos niños representan lo mejor que tiene la Argentina y todos nuestros esfuerzos no serán suficientes si no les dejamos un país y una provincia mejores. Y es posible si podemos entender qué es lo verdaderamente importante para que las ilusiones de los argentinos se enciendan". El gobernador habló de "sacrificio", y más tarde el presidente se diferenció del mandatario provincial. "Creo en el esfuerzo, no en el sacrificio", subrayó Macri.

Tras ello, el actor Matías Martínez caracterizado como Manuel Belgrano comenzó a bajar las escalinatas del Monumento con la bandera argentina en sus manos. Enseguida, cinco mil voces expresaron "Sí, prometo", y Macri comenzó su discurso de pocos minutos. "La intendenta organizó todo tan bien que tenemos un maravilloso día de sol", empezó. "La patria es la suma del esfuerzo de cada uno. Quiero invitarlos a comprometernos a la cultura del trabajo y del esfuerzo, porque ahí tengo una diferencia con el gobernador: no creo en el sacrificio, sino en el esfuerzo. Hace muy poco los argentinos decidimos un cambio con objetivos claros: pobreza cero, trabajar para derrotar el narcotráfico que tanto daño le hizo a Rosario y al país, y unir a los argentinos, porque sí se puede, claro que se puede. No escucho: claro que se puede", arengó a los niños, que repitieron la frase usada para la campaña macrista. De lejos se oían algunos gritos sueltos, pero rápidamente eran tapados por su voz en el micrófono. "Ya pusimos manos a la obra: hemos destrabado temas que en la economía nos permiten crecer, que hacían que no se generara trabajo y comenzamos a combatir la inflación, que va a bajar. También hemos vuelto al mundo, porque queremos aprovechar las oportunidades. Profundizamos las políticas sociales para que todos nos puedan acompañar: trabajo, trabajo y trabajo para todos los argentinos", repitió, aunque no se explayó sobre el modo en el que se desarrollarán esas políticas.

Mientras tanto, la movilización contra los tarifazos intentaba llegar al Monumento para protestar por las pérdidas de puestos de trabajo y los aumentos.

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El presidente les hizo repetir a los alumnos el "Sí se puede", conocida frase de campaña PRO.
Imagen: Sebastián Granata.
 
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