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Viernes, 8 de junio de 2012

Romper el círculo

Risas mediante, música, poesía y juegos infantiles, en Vacías se sube la apuesta: si hay un misterio de lo femenino, no digamos que conocemos todo sobre el tema.

 Por Leandro Ibáñez

La circularidad, eterno símbolo de la feminidad. Círculos mitológicamente ligados a ciclos, a útero. Pero acaso quien no tiene matriz, quien no puede gestar o quien no desea hacerlo, ¿deja de ser mujer? Por supuesto que no, pero la inercia se vuelve a cerrar como el círculo y pide órganos genitales, órganos reproductivos. Vida Morant, como autora y sobre todo como actriz, se hace del término feminidad y mediante comedia no sólo lo amplía, sino que deja lugar para que sigan escribiendo.

Vacías es una divertida obra teatral que expone una de las tantas visiones posibles del mundo femenino. En una escenografía donde todo es blanco y negro, donde todo es circular, como pequeños altares, tres versátiles actrices les ponen el cuerpo a tres amigas muy diferentes, que giran sobre sí mismas. Morant expone en su texto el cliché de las típicas revistas femeninas, y la manera en que a veces, aunque se quiera escapar de él, termina atravesándolas. Checha Kadener en el papel de la introvertida mujer atada a una madre enferma y a un cuerpo que no es el que venden las tapas de revista; en el extremo opuesto Paula Díaz Martina interpreta una cínica personalidad, que chasquea los dedos cual latigazos, en un cuerpo que por deseo sí ha sido operado para asimilarse a esos otros cuerpos de primeras planas, y por último el trío queda completo por la artista plástica, new age, que busca escapar de su vida burguesa, en la piel de Vida Morant. Tres mujeres con tonalidades propias, que se superponen como círculos cromáticos. Cada cual con sus conflictos internos, con una mirada sobre sus propios cuerpos, y sobre sus propias almas. Tres feminidades, tres filosofías de vida para franquear el mundo, tolerarlo y no morir en el intento. Aquí —con humor e ingenio— todo se discute. El amor, la amistad, los celos, las envidias, la infancia, la necesidad imperante de superarse —de superar a la otra—, las tensas relaciones interpersonales. Aunque tal vez son demasiadas cosas para discutir en apenas sesenta minutos, Vacías es un primer tirón para comenzar a desprender las puntadas de un entretejido de definiciones muy apretado sobre la palabra “mujer”.

Vacías
Sábados a las 20
Teatro del Sur
Venezuela 2255

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