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Viernes, 19 de junio de 2009

SON

Indiscreciones

Escándalo por las fotos en las que Dustin Lance Black, el guionista de Milk, aparece teniendo sexo sin preservativo.

 Por Patricio Lennard

Destronado de la lista de profesiones más indiscretas, el trabajo de los paparazzi hoy parecen hacerlo mejor quienes no sólo tienen acceso a la casa de alguna celebridad sino que, incluso, se meten en su cama. De ahí que las fotos y videos de personajes famosos teniendo sexo que pululan en Internet constituyan algo así como la quintaesencia de la intimidad como espectáculo. Algo que adquiere un atractivo extra si la celebridad en cuestión evidencia signos de haber sido engañada.



Tal es el caso de Dustin Lance Black, el joven y bello guionista de Milk, quien por su trabajo en la biopic de Gus Van Sant ganó un Oscar y se convirtió en un referente gay de la noche a la mañana (la revista The Advocate, en su último número, lo pone en su portada y lo ensalza como una de las figuras más importantes de menos de 40 años en ocasión de conmemorarse los cuarenta años de Stonewall). ¿Pero qué le ha pasado al atildado Dustin? Alguien, aparentemente de su entorno, vendió a la agencia Starzlife una fotos en las que aparece teniendo sexo oral y anal sin protección con un ex novio, y esta semana las imágenes se difundieron en Internet, lo que dio pie a un escándalo de proporciones. En las fotos Black aparece en diferentes posiciones sexuales de manera explícita, y la agencia Starzlife alega tener también en su poder un video de él y su compañero.



Black condenó de inmediato la fechoría y se disculpó diciendo: “Es muy desafortunado que haya gente tratando de tomar ventaja de un material que es claramente privado. Yo he tenido la oportunidad de hablar con gente en todo el país, tanto gays como heterosexuales, sobre muchos temas, incluido el sexo seguro. Más grave que la vergüenza de este incidente es el mensaje erróneo que deja. Me disculpo y hago hincapié en la importancia que tiene la responsabilidad sexual”, concluyó el guionista, haciéndose cargo, en algún punto, de las críticas que señalaron el mal ejemplo de que él se haya prestado a un comportamiento sexual que muchos no dudaron en ver como riesgoso.



Las críticas, no obstante, recayeron principalmente sobre quienes compraron y publicaron las fotos (basta ver algunos de los más de 1400 comentarios que la gente dejó en la página perezhilton.com en repudio a la decisión de ese portal de difundir las imágenes para comprobarlo). Aunque a Black también le tocó lo suyo. No faltaron quienes desde diversos blogs o sitios de Internet que levantaron la noticia lo pusieron en la picota por no haber aprendido la lección de que filmarse o sacarse fotos teniendo sexo suele traer dolores de cabeza a quienes gozan de cierta fama. Pero lo más escandaloso fue sin duda que apareciera teniendo sexo sin preservativo. Algo que representó la excusa perfecta para que algunos sacaran a relucir un moralismo sentencioso, olvidándose de que las fotos no exponen otra cosa que un acto privado que, si se volvió público, fue por la infidencia indiscreta de otros.



Porque ¿cuán escandaloso hubiera sido que una celebridad heterosexual ocupara el lugar de Black en este asunto? ¿Se le hubiera reprochado con el mismo énfasis su decisión de tener sexo sin cuidarse? ¿Hubiera tenido también que salir a pedir disculpas en nombre de la “responsabilidad sexual”? ¿Se lo hubiera visto como un mal ejemplo? ¿Y qué nos hace pensar que lo que se ve en las fotos es una situación de riesgo? ¿Acaso Black no aparece teniendo sexo con un novio? ¿Qué es lo que llama la atención de que dos chicos gays decidan tener sexo sin preservativo? ¿O acaso tener sexo sin preservativo no puede ser también un acto responsable?



Si bien está claro que quienes han hecho público este material no sólo apelan al cholulismo voyeur sino también a la necesidad masturbatoria de muchos (no en vano hay quienes han usado la palabra “bareback” para rotular las fotos), lo cierto es que las disculpas de Black y las críticas que las motivaron parecen encerrar un prejuicio: el que se empecina en asociar el VIH a los gays y en posicionarlos como “grupo de riesgo”. ¿De qué otro modo se explican, si no, los retos destinados a Black y su condescendiente forma de aceptarlos?

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