Pasaron casi ocho años desde que Mariana Bellotto creó, junto a un grupo de bailarines, el GPS, Grupo Performático Sur.
En distintas partes del país, la comunidad afronta un panorama desolador: no existen una ley ni un instituto de fomento y protección de la actividad y predomina la precarización laboral. Si bien los dramas "se han agudizado por la pandemia" son estructurales e históricos.
La puesta, un despliegue de vitalidad y erotismo, explora las diferentes facetas de la relación entre el hombre y la mujer. En esta obra, que marca el regreso del BCTSM después de dos años, la música cumple un rol fundamental.
A través del programa “Impulso Tango”, se pondrá a disposición del público 1500 entradas que podrán retirarse gratuitamente en Av. de Mayo 575. La idea es alentar el regreso de los bailarines que se alejaron del circuito por la pandemia.
Una lesión para una bailarina puede ser el fin: de ese límite habla esta puesta sobre la finitud y la capacidad del cuerpo de romperse.
Zombies en rollers, terror intimista, danza poderosa, señoritos ingleses, series ansiosas, canciones nuevas y libros de cuentos.
Tras cinco años de gestión, la directora recibió condicionamientos que la llevaron a presentar su renuncia. Uno de los temas centrales pasa por la edad de jubilación de los integrantes de cuerpo estable.
Con la idea de sacar a la disciplina de sus espacios tradicionales y generar nuevos diálogos y performances, esta nueva edición del encuentro volverá a propiciar encuentros con entrada libre.
Andrea Servera decidió indagar en los cuerpos disidentes y el resultado es una performance grupal con un entramado multimedia. El público completa la acción escénica pero lo más interesante del recorrido es que la danza de quienes se corren de la norma refresca la idea de movimiento y la pone en el centro como mera construcción cultural.
El encuentro será este domingo a las 11 en la entrada de su casa- estudio de danza, y estará abierto a la comunidad.