La empresa aduce que su planta de Barker no es competitiva y amenaza con desprenderse de 200 empleados. Todo un pueblo decidido a resistir.
Mientras el Gobierno intenta promocionar un Plan Alivio para hacer frente a la inflación, la crisis económica continúa mostrando señales de alerta desde otros frentes.
En el primer bimestre del año se registraron 12.352 casos de despidos o suspensiones, de acuerdo a la estimación realizada por el centro de estudios económicos CEPA, dada a conocer ayer.
Coca-Cola, Arcor, Molinos, Garbarino, Carrefour, Villa del Sur, Zanella, Fate, entre otras, acusan el golpe de la crisis económica y lanzan planes de achique.
La fábrica de neumáticos logró la aprobación del procedimiento preventivo de crisis. Podría despedir a 430 de sus 1650 trabajadores.
El cierre de Metalpar deja un saldo de 500 despedidos en forma directa. La caída de las ventas va de la mano del fuerte retroceso en las inversiones en el autotransporte. Smata había advertido sobre este riesgo, pero el Gobierno desoyó el reclamo.
El Hospital Posadas amaneció rodeado de camiones de la Gendarmería, una imagen que se repitió cada vez que las autoridades comunicaron despidos en el centro de salud.
Los trabajadores se encontraron con la novedad al descubrir que estaba bloqueado el acceso a la plataforma que les asigna los pedidos. Hubo una protesta frente a la sede de la firma en Palermo y la empresa llamó a la policía para impedir una ocupación de la planta.
Solo en el sector privado se destruyeron 130.800 puestos. Es el mayor retroceso laboral desde 2002. Tres sectores explicaron ese desempeño: la industria, el comercio y la construcción. Los datos negativos alcanzan a 22 de las 24 provincias.
Miguel Acevedo aseguró que “en otro momento había sectores que estaban mejor que otros, pero la verdad que ahora la caída es generalizada, no se salva nadie”. El empresario criticó la suba de tasa de interés por parte de la AFIP.