La dictadura secuestró en 1977 a su hijo, Oscar Lautaro Hueravilo y a su esposa, Mirta Alonso, embarazada.
El máximo tribunal dejó sin efecto una sentencia de la Cámara de Casación Penal que autorizaba el funcionamiento del museo montado en lo que fue el Casino de Oficiales de la Armada. Los jueces de la Corte resolvieron que se debe dictar un fallo nuevo.
Los agrupación H.I.J.O.S. repudió al médico y partero de la ESMA, quien recibió la libertad condicional tras la unificación de sus condenas.
La Unidad especializada en apropiaciones de niños durante el terrorismo de Estado indagará en 55 casos que figuran en el libro de bautismos de la capilla de la ESMA. En ese documento estaba registrado Javier Penino Viñas, apropiado por el represor Jorge Vildoza.
Entre 1975 y 1984 fueron bautizados en la capilla de la Escuela de Mecánica de la Armada 127 niños. Tras el compromiso asumido con los organismos de derechos humanos, el Episcopado anunció que puso esa información a disposición de la Justicia.
Santiago Olivera hizo el anuncio luego de reunirse con el papa Francisco, quien le sugirió “socializar” la información a la prensa. El libro contendría registros de 127 niños bautizados en la capilla de la ESMA entre 1975 y 1979.
El tribunal autorizó la libertad condicional de cinco condenados, dos ya estaban con prisión domiciliaria. Todos recibirán una pulsera electrónica. La fiscalía y las querellas se quejaron de la falta de proporcionalidad de las penas en relación con los delitos.
Soiza Reilly reflexiona sobre el rol de la Justicia frente al proceso de memoria y verdad. También advierte sobre las deudas pendientes respecto de la complicidad de los medios de comunicación con el terrorismo de Estado.
El magistrado destaca la importancia de que se haya probado la existencia de los vuelos de la muerte. Explica que quedó plasmado que la Aviación Naval funcionaba como “último eslabón de un sistema destinado a eliminar la prueba” de los crímenes de la Armada.
La ESMA siempre fue un emblema. Como centro clandestino no fue más importante ni más terrorífico que Campo de Mayo, en la zona norte del Gran Buenos Aires, o que La Perla, en Córdoba, o tantos.