Desde la noche y a lo largo de todo el domingo, la señal infantil emitirá nueve títulos del celebrado estudio de animación.
A un año de su lanzamiento en el resto del mundo, la plataforma viene a jugar fuerte en el mercado del streaming, con un catálogo de alta potencia que incluye a Pixar, Marvel y Star Wars.
Teatro inclusivo, trasnoches de terror, héroes supremos, tríos cordobeses, cursos por zoom y sesiones desde el búnker.
Gracias a Buzz Lightyear, Woody y el resto de los juguetes, una pequeña rama de Disney terminó convirtiéndose en marca multimillonaria, cuyo mero nombre atrae multitudes.
La nueva película del estudio de la lámpara saltarina está lejos de los niveles de creatividad que supo exhibir el estudio, ahora abducido por los estándares sentimentales de Disney.
“Es una especie de talismán”, dice Tom Hanks. La frase es un buen resumen del sentimiento de un elenco que, a pesar de sus pergaminos, se enorgullece de contribuir a una saga eterna.
Si hay algo que ya se puede dar por cierto es que Toy Story 4 no dejará ningún ojo seco en las salas de cine.
Aun con algunos pasajes graciosos, lo mejor del nuevo film de Pixar proviene de algunos pocos momentos de inspiración.
Ganador de un Oscar por Toy Story 3, el director afrontó el largo trabajo de la nueva película del estudio sin temores a que lo acusaran de ser “demasiado intenso” para los chicos. “Toda esa noción de los chicos versus los adultos viendo la película es interesante”, dice.
La tercera entrega propone una vuelta al pago de Rayo McQueen, que intenta ser quien fue, un poco como la saga misma.