Cientos de miles de personas marcharon en contra de la declaración de independencia de Puigdemont. PP, Ciudadanos y el Partido Socialista encabezaron la movilización, en la que hubo incidentes provocados por la ultraderecha.
En la plaza de Sant Jaume de Barcelona prevalecieron los testimonios de personas que apoyaron la decisión de Puigdemont de dejar abierta la puerta a la independencia.
En una jornada caótica, el líder catalán dejó en manos del Parlamento la respuesta a Rajoy, que hoy decide si declara la separación de España.
La renuncia de Puigdemont a presentar en la Cámara alta sus alegaciones contra la intervención de la autonomía de la región, anunciada por el gobierno central de Mariano Rajoy, fue interpretada como otra puerta cerrada a un acuerdo.
En los días que corren, la situación política en Cataluña y en España exige, de tan complicada, extremar recursos analíticos e interpretativos tomados a como dé lugar y cualquiera sea la disciplina
La declaración unilateral de la independencia o la convocatoria de elecciones locales son las dos opciones que se barajan en el gobierno de Puigdemont para evitar la suspensión de la autonomía regional dispuesta por Rajoy.
Puigdemont ultima la respuesta a la aplicación del artículo 155 que suspende el autogobierno de Cataluña. Antes del viernes podrá confirmar la declaración de la independencia o convocar a elecciones para evitar que Rajoy tome el control de la región.
Puigdemont insiste en que su oferta de diálogo es sincera, aunque quiere hablar únicamente del derecho de autodeterminación; el presidente conservador español no piensa sentarse a negociar y amenaza con intervenir la región.
El presidente catalán no respondió si declaró o no la independencia, por lo que Rajoy prorrogó su requerimiento hasta el jueves. La condena a prisión de los dos líderes de las máximas organizaciones independentistas dispara la tensión.
El presidente catalán hoy debe aclarar si la semana pasada declaró o no la independencia. La convocatoria a elecciones anticipadas en la región gana fuerza como posible salida, pero no cuenta con el apoyo del bloque secesionista.