DEPORTES › EL ARBITRO EGIPCIO LE ANULO DOS GOLES Y PERDIO EN LOS PENALES

España fue víctima de la fiebre coreana

Corea del Sur es el primer equipo asiático en llegar a la semifinal de un Mundial. Atacó dos veces en todo el partido, ganó en los penales y su clasificación fue rodeada por un halo de escándalo y favoritismo de la terna arbitral que dirigió el partido.

Una vez más, los grandes protagonistas de un partido de la Copa del Mundo no fueron los jugadores, sino el árbitro y sus asistentes, en la victoria 5-3 por penales que clasificó injustamente a Corea del Sur, en lugar de España, a las semifinales. El árbitro egipcio Gamal Ghandour, de pésima actuación, al igual que sus asistentes, el ugandés Ali Tomusange y el trinitario Michael Ragoonath, beneficiaron notoriamente a la selección local, que se convirtió en la primera de Asia en alcanzar esa instancia en un Mundial. Los coreanos se enfrentarán a Alemania en la primera semifinal del Mundial, a jugarse el martes a las 8 en Seúl.
El entrenador español José Antonio Camacho se quejó por la actuación del árbitro. “¿Un escándalo? Ya lo sé. Pensaba que como estábamos jugando unos cuartos de final, iban a ser más ecuánimes. Pero hemos sido unas víctimas más.”
Una jugada de gol, al comienzo del segundo tiempo, fue invalidada por una supuesta falta de Iván Helguera dentro del área antes de que su compañero Rubén Baraja superara al arquero surcoreano Lee. La otra, en el suplementario, fue anulada porque el asistente Ragoonath señaló equivocadamente que el balón había salido del campo de juego cuando Joaquín envió un centro para la cabeza de Morientes, quien otra vez dejó la pelota en la red, pero fue ahogado el festejo.
El arquero español Iker Casillas prácticamente había sido un espectador de lujo hasta que tuvo que intervenir dos veces sobre el final del tiempo reglamentario salvando a su equipo, y eso fue lo único que hizo Corea del Sur en todo el partido hasta los penales.
Resulta al menos curioso que Italia se fuera del Mundial con una situación muy similar a la de España en octavos de final: un gol de oro mal anulado frente a los surcoreanos y después a casa, donde todavía siguen quejándose del arbitraje del ecuatoriano Byron Moreno y sus asistentes.
Fernando Hierro, capitán de la selección española, que disputó ante Corea del Sur su último partido con la camiseta del equipo nacional, expresó su deseo de que todos en el fútbol jueguen limpio, como dice el slogan de la FIFA. “Hay algo por lo que lucha la FIFA, que es el juego limpio. Hay una bandera amarilla con ese slogan que sale antes de las dos banderas de las selecciones que van a disputar un partido. Por favor, vamos a jugar todos limpio”, indicó.
“Teníamos claro desde el principio que podían ocurrir este tipo de cosas. Hemos tenido mucha frialdad durante la semana y hemos estado tranquilos pero, a pesar de que estás preparado para lo que pueda pasar, parece que nunca te va a tocar a ti.”
Javier de Pedro fue contundente: “Este tío (por Ghandour) es muy malo, malísimo, no entiendo lo que ha pasado. Ha habido cosas raras. Corea no fue superior a España, sabíamos antes del partido que podía pasar pero no así. Nos vamos con la cabeza alta”.
Fernando Morientes comentó que “da mucha pena tener que irse a casa después de que el equipo haya trabajado como lo ha hecho y con dos jugadas puntuales que podían haber cambiado el resultado porque eran goles legales”.
Joaquín Sánchez, centrocampista del Betis que falló el penal que significó la eliminación de España, aseguró que siente “mucha impotencia. Fue un robo, porque antes de que hubiéramos llegado a los penales, y así no habríamos tenido que tirarlos, podíamos haber ganado 2-0 o 3-0, porque nos ha anulado dos goles”.
El presidente del gobierno, José María Aznar, dijo que “no” ha acompañado la suerte “y alguna cosa más”, que no precisó, aunque se refería claramente a la actuación arbitral.
Angel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol, vicepresidente de la FIFA y miembro de la Comisión de Arbitros de dicho organismo, comentó que había visto que el equipo de José Antonio Camachoconsiguió “dos goles legales” y que por lo tanto el colegiado egipcio Gamal El Ghandour había cometido “dos errores garrafales”.
El contrapunto lo puso Guus Hiddink, el técnico holandés que metió a la selección de Corea del Sur en las semifinales. “No estoy de acuerdo. También hay que mirar todo, hay que ver bien las imágenes, y ver que uno de mis jugadores Kim Nam-Il se tuvo que retirar casi con la pierna rota, por un golpe fuerte y que no se sancionó”, manifestó.
“Además, en las protestas sobre goles anulados no fueron tal, ya que el colegiado pitó antes y mis defensas y el portero se pararon. No eran goles anulados, eran ocasiones anuladas”, indicó.

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Hong Myung convierte el penal de la victoria, después de que Lee atajara el de Joaquín.
 
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