ECONOMíA › PRESIONES EMPRESARIAS POR EL DóLAR Y LA INFLACIóN

El lobby permanente

El secretario de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mendiguren, negó ayer que esa entidad esté promoviendo la devaluación del peso. “Lo lógico sería que haya un tipo de cambio estable, por la oferta de dólares que habrá hasta 2011, donde tenemos que poner toda la atención es en cómo frenamos las expectativas de inflación”, sostuvo. Para el empresario, la industria está perdiendo competitividad y aseguró que la causa principal es la suba de precios. “En ese escenario hay que tratar el tema del tipo de cambio, pero todo debe estar coordinado en un conjunto de medidas”, agregó. El ministro de Economía, Amado Boudou, reiteró, por su parte, que no hay inflación, sino “tensión de precios” y la adjudicó a la mejora en el poder adquisitivo de la población. “¿Saben cuál es el problema de los precios? Que la gente tiene más dinero que antes”, afirmó.

La lógica que está detrás del planteo de De Mendiguren es similar a la que se desprende de los recientes reclamos de Eduardo Buzzi. El titular de Federación Agraria dice que el problema son las retenciones a la exportación de soja, pero que si no se tocan hay que subir el dólar. En el caso de De Mendiguren, la mira está puesta en la inflación, aunque la discusión sobre el valor del dólar también se filtra, porque los industriales critican la inflación, pero el lobby lo hacen a favor de la devaluación, porque es la manera más rápida que encuentran para recuperar la competitividad que van perdiendo. “Hay algunos industriales que lo pidieron, pero la UIA negó categóricamente que estemos detrás de una devaluación de la moneda”, sostuvo ayer De Mendiguren, tratando de desentenderse, aunque su propia historia lo complica, porque el secretario de la UIA fue uno de los principales impulsores de la devaluación de 2002 y quien diseñó la pesificación asimétrica cuando estuvo al frente del Ministerio de la Producción.

Pese a las presiones corporativas, el Gobierno volvió a dejar en claro que no tiene previsto impulsar una “corrección” en la cotización de la divisa estadounidense. “No me parece adecuado reclamar otro tipo de cambio en este momento, porque generaría condiciones muy desfavorables para los trabajadores”, sostuvo el ministro del Interior, Florencio Randazzo. El funcionario consideró que “la Argentina tiene dentro de su estabilidad macroeconómica un dólar muy competitivo, cuya valor es el doble que en Brasil, que es la economía que más se complementa con nuestro país”.

En lo que respecta a la inflación, el encargado de responder fue Boudou, quien ratificó la posición que viene manteniendo el Gobierno. “Ahora resulta que el problema es que la supuesta inflación se come parte de la Asignación Universal por Hijo. Y nos los dicen los tipos que les bajaron el 13 por ciento a los jubilados”, afirmó en referencia a los radicales.

Luego insistió en que “no hay inflación, sino tensión de precios”, y rechazó la posibilidad de “enfriar la economía” como un método para combatirla. El ministro recalcó que para afrontar el aumento de los precios el Gobierno insistirá en generar el escenario apropiado para lograr un mayor nivel de inversión que genere un aumento de la producción y mayor oferta de bienes. “Tenemos que ser los garantes de que los industriales produzcan más”, insistió, aunque a los grandes empresarios pareciera entusiasmarlos más una devaluación que tener que invertir.

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José Ignacio de Mendiguren dice que no quiere devaluar.
Imagen: Télam
 
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