Gaibor, volante del Rojo, sufrió dos hechos deleznables de discriminación

“Detenido por portación de cara”

Policías bonaerenses lo obligaron a bajar de un taxi en plena autopista porque creyeron que era un ladrón y en una concesionaria de autos se negaron a atenderlo. Los hechos fueron denunciados por el DT Ariel Holan, y ratificados por el jugador.
Fernando Gaibor, el volante ecuatoriano que usa la 10 del Rojo.Fernando Gaibor, el volante ecuatoriano que usa la 10 del Rojo.Fernando Gaibor, el volante ecuatoriano que usa la 10 del Rojo.Fernando Gaibor, el volante ecuatoriano que usa la 10 del Rojo.Fernando Gaibor, el volante ecuatoriano que usa la 10 del Rojo.
Fernando Gaibor, el volante ecuatoriano que usa la 10 del Rojo. 

“Fernando Gaibor tiene una enorme capacidad física, más de 200 partidos en la liga ecuatoriana, más de 50 en Copa Libertadores y en la selección de su país”, así lo presentaba a mediados de enero Ariel Holan al flamante refuerzo de Independiente. Ayer, fue el propio entrenador quien rompió el silencio para contar cómo la estrella ecuatoriana –figura del Rojo en la victoria frente a Millonarios por la Copa Libertadores–, sufrió dos episodios deleznables de discriminación por parte de la Policía Bonaerense y un vendedor de automóviles.

El enganche del Rojo –denunció ayer Holan–, fue detenido por “portación de cara” por efectivos de la bonaerense cuando viajaba en un taxi con un amigo, en horas de la tarde. Los policías “sospecharon que se trataba de un ladrón sólo por su aspecto”, contó el DT ayer. El hecho ocurrió seis días atrás, a la salida del peaje de Dock Sud, en la autopista Buenos Aires-La Plata. El patrullero se le cruzó al taxi y, a punta de pistola, hizo descender del vehículo a Gaibor y a su acompañante.

Una vez conocido el acto discriminatorio, el propio jugador relató en primera persona lo ocurrido: “A las 16hs me subí a un taxi y a la altura del peaje de Dock Sud no nos subieron la barrera. Vino la policía y nos apuntó con armas, me gritaban que levante las manos. Me hicieron bajar y nos palparon”, relató el ecuatoriano. “Me puse nervioso porque me estaba apuntando y en esos momentos cualquier cosa puede pasar. Me confundieron y no me dejaron hablar. No me creían que era jugador de fútbol. Nos salvó el taxista que era hincha del Rojo y me conocía. La pasé muy mal”, agregó el volante.

En sus pocos días de residencia en la Argentina, el ecuatoriano había vivido otra situación discriminatoria, esta vez en una concesionaria de autos. “Fui a comprar una camioneta. Se nos acercó el vendedor y nos echó porque dijo que no teníamos dinero para comprarla. Nos discriminaron. Me dijo que si no tenía la Plata no me podía mostrar el auto”, contó el futbolista, y sentenció: “Trato de enfocarme en jugar, que es lo que vine a hacer, pero lamentablemente cosas como estas influyen”.

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