A partir de escenas sueltas que suceden en una trattoria, la autora ofrece un recorrido por su historia familiar, con origen en el Sorrento italiano. Logra un gran trabajo con el lenguaje e introduce términos dialectales como catrosho y papocchia.
Higa vive desde hace un año en Estocolmo, donde da clases de español y trabaja como traductora literaria. Bernardino Avila