América latina, entre China y el FMI

En un contexto de guerra comercial entre Estados Unidos y China hay más presiones para evitar acercamientos con China, pero ese acercamiento ¿no es cambiar de influencer? 

–Fuimos el más país exitoso en la relación con China y eso EE.UU. no lo va a permitir. No solo necesariamente a través de los presidentes, hay mandos medios que están preocupados por mantener los intereses de EE.UU. Con China es el hambre y la necesidad. Cuando llegué al Ministerio de Economía en 2005 vi que ellos tenían excedente de financiamiento y nosotros déficit. Ellos tienen necesidad de hidrocarburos. Es lo lógico. Denme financiamiento y le doy hidrocarburos. Es lo obvio a nivel técnico. China es el principal financista del mundo, sobre todo de EEUU. Pero nosotros tenemos que dar explicaciones, hay que superar esos complejos.

–Cuando se fue del Ministerio de Economía en 2005 fue por acercarse a China y evitar la injerencia del FMI, ¿cómo se evalúa el nuevo acercamiento argentino con el FMI?

–Proponía acercarme a China, pero ser multipolares, buscaba también que nos financie Venezuela, que pasaba un buen momento en ese entonces. Pero querían que me sometiera al FMI y al Banco Mundial. El caso argentino o ecuatoriano, es lo mismo. Ecuador ha firmado catorce cartas de intención con el FMI, somo expertos en ajustes. Si eso tuviera éxito seríamos Suiza. Los que han fracasado son ellos, no nosotros. En Argentina, lo mismo, Cavallo el autor de la convertibilidad pero era la corner solution del Fondo Monetario: novelerías de esos burócratas que experimentan con nuestros países, los quiebran y después van a un hotel cinco estrellas a imaginarse la siguiente novelería. Si esa receta fuera exitosa seríamos desarrollados.

–El gobierno de Mauricio Macri afirma que este es un nuevo Fondo Monetario...

–(Ríe) Son las mismas recetas de siempre. El FMI está cooptado por Estados Unidos y Europa: lo utilizan para defender sus intereses. Las grandes ayudas son para garantizar el pago de la deuda privada. Mira el caso de Grecia. No es para ayudar a los pueblos, es para que les quedemos debiendo. Te imponen los ajustes para asegurarse que todos los centavos que entren sean para pagar.

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