DEPORTIVO NEGOCIOS
El mundo del deporte reaccionó con contundencia contra el decreto de Macri que rebaja la Secretaría a una Agencia abierta a los negocios privados. El cambio incluye la posibilidad de que la actual infraestructura, comprendido el emblemático Cenard, sea entregada al mercado.
Director de la Agencia de Deportes Diógenes de Urquiza Anchorena.Director de la Agencia de Deportes Diógenes de Urquiza Anchorena.Director de la Agencia de Deportes Diógenes de Urquiza Anchorena.Director de la Agencia de Deportes Diógenes de Urquiza Anchorena.Director de la Agencia de Deportes Diógenes de Urquiza Anchorena.
Director de la Agencia de Deportes Diógenes de Urquiza Anchorena. 
Imagen: Pati-Jorh

El deporte tiene una formidable capacidad de exponer con contundencia las calamidades que se hacen en su nombre. El DNU 92 que firmó el presidente Mauricio Macri para rebajar la Secretaría del área a la condición de Agencia disparó comentarios negativos de atletas, entrenadores, dirigentes y ex deportistas. Apenas una minoría apoyó la medida que, además de degradar al organismo, abrirá la puerta para que la infraestructura en manos del Estado sea entregada al mercado. Los esfuerzos para tranquilizar a las voces críticas del funcionario Diógenes de Urquiza Anchorena –ex secretario de Deporte y ahora director subalterno– fueron en vano. “No se venderá ningún inmueble” dijo, pero casi nadie le creyó. 

Urquiza Anchorena aclaró que cualquier venta le compete a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Su titular, Ramón María Lanús, considera que “el mejor fin social es la subasta para generar un desarrollo inmobiliario” cuando habla de ciertos bienes a su cargo. En el caso del patrimonio deportivo la mira está puesta en el Centro Nacional de Alto Rendimiento (Cenard) un lugar emblemático de 11,5 hectáreas en el barrio de Núñez. El artículo 9, inciso 9 del decreto le permitirá a la flamante Agencia intervenir en cuestiones”relacionadas con bienes inmuebles”. Parece un umbral para el remate de poco más de 800 hectáreas de instalaciones deportivas y recreativasque podrían subastarse si aparecieran compradores.

En los considerandos del DNU se establece una condición para su firma que es “la urgencia en la adopción de la presente medida”. De lo contrario, sería “imposible seguir los trámites ordinarios previstos por la constitución nacional para la sanción de las leyes”. 

La urgencia invocada fue tema de conversación en reuniones del Comité Olímpico Argentino (COA) cuyo presidente, el empresario Gerardo Werthein, es uno de los beneficiarios con la subasta de tierras fiscales de dominio privado. Las del Tiro Federal ubicado enfrente del estadio Monumental de River fueron adquiridas por el fideicomiso financiero Buenos Aires Landmark. Sus dueños son los grupos Werthein y Sielecki, que pagaron por ocho hectáreas 5600 millones de pesos, unos 147 millones de dólares al cambio actual. Ahí podrán levantar cinco edificios de hasta cien metros.

Este antecedente comercial del más alto dirigente olímpico del país precedió en un par de meses al DNU de Macri. Un hecho es inseparable del otro. Son dos piezas de un mismo mecano. El ambiente deportivo tomó nota y apenas se conocieron los posibles efectos del decreto presidencial, surgieron múltiples cuestionamientos. Incluso, desde adentro del propio COA. Marcelo Achile es miembro del Comité Olímpico en representación de la AFA y presidente del club Defensores de Belgrano. Le dijo a PáginaI12 que el DNU “es impresentable por la actitud del gobierno, ya que sus argumentos para firmarlo no se compadecen con la manera en que acotó el presupuesto del deporte. Es una puesta en escena que encubre otro tipo de cuestiones que quieren imponer. Se dice que una Agencia es superadora de la Secretaría. ¡Al contrario! Denigra al deporte que el estado debería garantizar, tanto en lo referido al deporte social como al de alto rendimiento. Este es un paso atrás, al revés de lo que se pretende hacer creer. No hay ninguna necesidad y urgencia que justifique el DNU”.

Otra voz crítica de la dirigencia deportiva es la de Domingo Robles, presidente del club de básquetbol Peñarol de Mar del Plata, cinco veces campeón de la Liga Nacional. En defensa de una asociación civil como la que lidera, declaró en el sitio 0223 de su ciudad: “Habría que estudiar bien este decreto pero parece ser que se presta para muchas cosas, podría enumerar montones”. El directivo también recordó un antecedente del presidente de la Nación que se vincula con sus iniciativas para el deporte: “Hay una hipocresía muy grande… en el Boca de Macri, si bien no lo hizo sociedad anónima, creó de forma encubierta algo que era un fondo de inversión donde algunos tipos ponían plata en los pies de los jugadores. Esto es lo mismo…”.

El DNU ya fue denunciado en la Justicia. El presidente de la Confederación Argentina de Deportes (CAD), Rodolfo Paverini, informó que “nos presentamos ante el juzgado federal número 6 a cargo del doctorCanicoba Corral donde ampliamos la denuncia que habíamos hecho y ahora vamos contra el presidente Macri por la firma del DNU”. El titular de la CAD cree que además “se apunta a un plan sistemático para hacer desaparecer a los clubes de barrio por el incalculable valor que tienen las propiedades sobre las que se asientan”.

Los cuestionamientos al decreto también surgieron desde la dirigencia política, a menudo relacionada con las instituciones deportivas. Los diputados nacionales del FpV Daniel Filmus y Julio Solanas presentaron un proyecto de ley para que se derogue. También hicieron lo mismo la diputada peronista Silvina Franay Luis Contigiani, legislador del Frente Progresista de Santa Fe. 

Entre los deportistas, dos de los primeros que tomaron distancia del DNU fueron el campeón olímpico de hockey, Facundo Callioni y un referente histórico del voleibol, Marcos Milinkovic, hoy ya retirado. Ambos cruzaron en twitter –una red social que cada vez más usan los deportistas– a Noel Barrionuevo, la ex capitana de las Leonas, quien se pronunció a favor del decreto tomando una frase de la cuenta que usa la flamante Agencia de Deporte Nacional (ADN) y que una minoría de atletas replicó: “La creación de la Agencia es positiva para el deporte y un salto de calidad para los deportistas”. Callioni con ironía respondió: “Que suerte. Y yo que pensaba que era porque el estado quería poner menos guita en el deporte y rematar el Cenard y el Romero Brest para hacer unas torres”. Milinkovic comentó: “El Enard podía pagar en tiempo y forma y le sacaron la autonomía financiera. Para ser eficientes no se necesita una Agencia,se necesita compromiso.Los deportistas debemos dejar los intereses de lado y defender espacios como el Cenard para que siga creciendo el deporte argentino”.  

  Al día siguiente de su mensaje, Barrionuevo declaró en una entrevista concedida a La Nación en qué ámbito había surgido la idea de defender la creación de un organismo que reemplazara a la Secretaría: “La semana pasada nos reunimos con deportistas en el Cenard para charlar junto con Diógenes de Urquiza y el staff. Ahí, el secretario de Deporte nos contó acerca de la creación de esta Agencia: la idea es tener más autonomía y poder brindarle al deportista más posibilidades y respuestas rápidas que antes nunca llegaban”.

Martín Vassallo Argüello, ex tenista, entrenador y hoy dirigente le dijo a este diario sobre el DNU: “Lo importante es analizar el fondo y quienes estamos vinculados al deporte de distintas maneras creemos que tiene un destino indefectible de ministerio. Tarde o temprano tendrá ese destino para que ese sueño sea posible. Más allá del DNU o de la mudanza del Cenard con los que no coincido, la cuestión más importante es dar una batalla cultural para hacerle entender a los gobernantes cuál es el rol que debe ocupar el deporte en la sociedad. Si ahora se toman decisiones que alejan al deporte de ese destino, por supuesto que estoy en desacuerdo”.

  Luciana Mendoza, integrante de la selección argentina de hándbol también se pronunció en contra del objetivo que De Urquiza Anchorena y Werthein le tienen reservado al Centro de Alto Rendimiento: “Uno de los lugares más sagrados para el deportista argentino, nuestra casa, nuestro lugar, el Cenard, no puede desaparecer. Con el deporte no”. Martín Sharples, el atleta militante de tantas maratones, el mismo que perdió su pierna izquierda en un accidente de moto y siguió jugando al rugby con una prótesis, opinó: “Se viene un negocio inmobiliario seguro. Salieron con la mudanza del Cenard al sur para vender el que está en Núñez y hacer todo un combo en esa zona, que es una de las más caras de Buenos Aires. Muy pocos deportistas salieron a criticar la medida del DNU, es más, algunos están apoyándola, es una vergüenza”.

[email protected]

Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ