HABLAME DE TU. DE TU TATOO
Gastonix J.S. Romano
Tengo 44 años soy paseador de perros y actor porno. Fui un niño de la burbuja hasta los 15, mis tatuajes hablan de esa infancia.
  • Empecé a tatuarme a los 18 años por llevarle la contra a mamá, cosa de pendejos.
  • Yo fui un niño enfermo. Cuando tenía un año y medio me dió una infección, me dieron un antibiótico que fue tan fuerte que prácticamente me dejó de funcionar el vaso y no tenía ni glóbulos blancos ni plaquetas así que estaba metido en mi departamento. No me podían abrazar, no me podían tocar. Si me apretaban muy fuerte me salía un hematoma. La primera vez que mi mamá me pudo abrazar fue recién a los 15 años, que fue cuando me dieron el alta. Mi vida era mi casa, los juguetes y la televisión y las series que había en ese momento. Por eso me tatué todo eso. 
  • El primer tatuaje que me hice fue una pequeña viuda negra en el pecho, una araña por el personaje de los cómics: el Hombre Araña. Actualmente ya no lo tengo porque me lo hice tapar. La araña me la hice cuando no tenía pelos en el pecho, cuando empecé a tener pelos ya no quedaba bien. Y cuando me empecé a armar todo el resto me di cuenta que la arañita no tenía sentido. 
  • Tengo un pez escorpión en la espalda, me lo hice porque me gustan los animales venenosos. El pez me lo hizo uno de los mejores tatuadores de la actualidad. En ese momento (hace 20 años atrás) era uno de los primeros tatuajes que hacía y me estropeó la espalda. Hace 10 años, cuando él ya era un gran tatuador (tatuador de famosos de la tele), yo volví a su estudio y le pedí que me lo arregle y me quiso cobrar y lo mandé a la mierda.
  • En los brazos tengo una unión entre Wolverine, La mujer maravilla y Aquaman: las marcas que le hacen a Wolverine en las manos para inyectarle el Adamantium, las estrellas de la mujer maravilla (soy fanático de Linda Carter), y el bastón junto a las marcas de Wolverine forman el tridente de 5 puntas de Aquaman.
  • Los seres queridos que fallecieron están representados en las estrellas que tengo por todo el cuerpo. Tatuarme estrellas es mi forma de canalizar la pérdida. Para mi cuando canalizas una pérdida, necesitas sentir un dolor más fuerte del que sentis adentro. Después de sentir ese dolor, la tristeza que tenías adentro ya no la sentis. Igualmente yo tengo mucha tolerancia al dolor, porque por la enfermedad que tuve de niño me pinchaban todo el tiempo. Hace dos años que no me tatúo así que ya me estoy volviendo loco. 
  • En el brazo tengo la piel de lagarto, por la serie “V invasión extraterrestre.” Y en el cuello tengo la V de victoria, que también hace referencia a la serie. Las alas que tengo en cuello corresponden a mis sobrinos que son mis angelitos.
  • Tengo muchos tatuajes por mis hijes animales: Tengo a mi gata negra petra en el pecho, que solo se lee en el espejo. En el brazo tengo un zafiro, por mi perra Zafira. En la espalda grande tengo a mi primer hijo Onix. El próximo invierno me haré en la otra pierna unas escamas azules por Mistic, mi última hija.
  • Debajo del vientre tengo las 5 estrellas que son por la actuación en cine porno. Sería algo así como la firma. Las estrellas en ese lugar me parecían ideales por los planos cortos en el cine XXX, así me reconocen cuando no se me ve la cara. Nada mejor que ser actor porno 5 estrellas. Yo comencé a los 21 años. Todo empezó con una producción de fotos para revista Nexo y a partir de eso me llamaron para hacer porno hetero. Hice porno hetero por dos años, pero como no me gustan las mujeres me aburría un poco, y por eso me pasé al porno gay. Mi vieja me dijo “aprovechá que además te pagan, cuando seas viejo vas a tener que pagar vos”. En este contexto del porno, los tatuajes a mi me sirvieron porque en el momento en el que empecé a filmar no era tan común y yo daba más tipo de cuerpo común y al mismo tiempo raro. Con una estética más de cine porno gay europeo, alemán. Por ejemplo nunca trabajé con algunas empresas de la industria XXX argentina que buscaban los estereotipos del porno norteamericana: musculocas depiladas. Yo era todo lo contrario. Los tatuajes siempre dieron y dan morbo, para bien o para mal. 
  • En el cuello pero atrás tengo a mi abuela que falleció hace un par de años. Ella falleció 10 días antes de mi cumpleaños y yo justo me quería tatuar la X en la nuca, entonces quedó tatuado el nombre de mi abuela “Elena” sumado a la X de los Xmen porque soy fanático de los mutantes. 
  •  El tatuaje grande verde que tengo en el brazo derecho en realidad me lo hice para tapar un brazalete finito de maricón que me hice a los 18 años. Y el del brazo izquierdo es para equilibrar, porque soy amante de la simetría.
  • Todos los tatuajes que tengo en el cuerpo los diseñé yo en casa, porque soy profesor de Bellas Artes. El único sacado de algún lado es el Fenix que en realidad es un Pockemon al que le cambié el color.
  • No me gusta ser normal, la imagen limpia pulcra no va conmigo. Siempre me miraron mucho por flaco o por puto, así que ahora que me puse todo esto que me miren con un motivo.
  • Para que vamos a dejar el envase en blanco y podemos darle un poco de color. Después nos morimos y nos comen los gusanos. Por lo menos poder disfrutar del cuerpo mientras estamos vivos. 

El colmo de los colmos: mi madre que durante 25 años me rogó que no me tatue más, antes de su operación que fue hace poco, me pidió que la lleve a hacerse su tatuaje.

Producción y Foto: Sebastián Freire

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