La primera conferencia de Judith Butler en su segunda visita a la Argentina –había estado en 2015– arrastró multitudes que hasta acamparon durante horas para asegurarse un lugar desde donde ver lo más cerca posible a le filósofe –se reconoce no binaria– feminista. El mismo furor despertaron la presencia en Uruguay de Angela Davis y de Silvia Federici el año pasado. O las conferencias de Rita Segato, donde sea que las dicte. Cada vez que la teoría feminista encarna en quien la produjo, la frase que circula de boca en boca es: “hoy toca…”, igual que si se hablara de una estrella del pop o del rock. A la vez, las ediciones de libros no se detienen, sean de editoriales comerciales, independientes y hasta piratas que toman la traducción como una militancia. Y es que recurrimos a sus saberes para afinar el oído, cuestionar, construir y también bailar en medio de la noche neoliberal desgarrada por nuestros brillos.