Desde Córdoba

“Ni por asomo es una elección nacional, sino una elección provincial y municipal”, sostuvo el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, poco después de votar, pasadas las 9.30 en el Instituto Villada de la capital cordobesa. Lo reiteró varias veces y de diferentes maneras ante la nube de cámaras y micrófonos que rodeaba a quien es el amplio favorito para la reelección en los comicios provinciales que se están desarrollando desde las 8. “Esta es un elección donde se eligen 243 intendentes y al gobernador de Córdoba. No tiene nada que ver con una elección nacional. Es absolutamente apresurado hacer una lectura nacional”, insistió.

Schiaretti busca capitalizar para provecho propio el resultado de hoy, que se anticipa puede tener números históricos para la provincia, con lo que quedará instalado como un referente importante del espacio Alternativa Federal que tiene a Roberto Lavagna, Sergio Massa y a Juan Manuel Urtubey como sus aspirantes a la presidencia. Aunque con sus palabras buscó bajar las expectativas de que hoy pueda dar pistas del posicionamiento que mantendrá a nivel nacional, con varias cuestiones todavía por definir.

Schiaretti contó que temprano lo habían llamado varios dirigentes para desearle suerte “pero no es el momento de nombrarlos”. También respondió a las críticas de la oposición por el modelo de boleta única, que denunciaron que busca confundir. “Hoy veo que toda la gente usa un celular, y decían que no toda la gente iba a saber usarlo. No veo elementos para decir que la gente no va saber votar con la boleta única. Es importante que haya sido nuestra Córdoba la primera que votó con boleta única porque eso evita muchas maniobras”, retrucó el gobernador, que dijo que como hizo durante la corta campaña electoral no iba a contestar los “agravios” de la oposición.

 

Schiaretti concurrió a votar con una llamativa campera roja. Dijo que el color era cábala pero que cada elección iba cambiando el modelo de campera. Avisó que pasaría el día con su familia, por la tarde se reuniría con su equipo político para analizar la marcha del comicio y que, conocido el resultado, irá al búnker ubicado en el hotel Quórum, un moderno centro de convenciones alejado del centro de la capital.