La cooperativa Ar/TV Trans cumple nueve años y recibirá una distinción de la Legislatura.
Háganlo ustedes mismas
La cooperativa Ar/TV Trans está más hiperactiva que nunca: tiene dos obras en cartel, un ciclo de entrevistas por streaming, talleres y una película que recorre el mundo. Su directora, Emma Serna, cuenta cómo se hace para no parar de producir en plena crisis.
Imagen: Sebastián Freire

En 2010, año cruzado por la sanción y la lucha por la ley de matrimonio igualitario, cuando la ley de identidad de género era todavía una expresión de deseos, los espacios para las actrices trans y travestis argentinas se reducían a ciertos destellos del off, del transformismo, de la revista. Ante la falta de producciones que sumaran personas trans a sus castings y elencos de ficción, nace la cooperativa Ar/TV Trans. 

Nueve años después, la cooperativa fundada por la activista trans Daniela Ruiz, sucedida en 2016 por Emma Serna como directora, recibirá esta tarde en la Legislatura porteña una distinción: ha sido declarada de interés para la promoción y defensa de los Derechos Humanos. Allá por 2010, recuerda Emma, Ar/TV Trans “éramos un grupo que quería hacer obras que reflejaran cómo eran nuestra vidas, nuestra identidad, las cosas que nos pasaban, lo que sentíamos, nuestras historias. Era una época en la que surgían muchas organizaciones, algunas se institucionalizaban. Teníamos el ejemplo de otras cooperativas, como la textil Nadia Echazú. Empezamos a ir a talleres de capacitación para cooperativistas que daba el Estado y un año y medio después nos dieron la personería jurídica y la matrícula”.

Una de las primeras obras de la compañía se llamó “Hotel Golondrina”. Fue un anecdotario del Hotel Gondolín, emblemático refugio de las travestis que llegaban de todos los puntos del país y aterrizaban en Palermo. Allí contaban “la vida de la que hace muchos años vive del trabajo sexual, la que se retiró, la que consiguió un buen trabajo y elige quedarse en el hotel y la que viene del interior idealizando y se choca con la realidad”. La idea en los inicios, dice Emma, era “contra lo nuestro, corrernos del show y estar por fin en el escenario con una obra teatral propiamente dicha”.

¿Qué quería decir, en ese momento y hoy, “correrse del show?

No es que esté mal el show. De hecho, yo hago shows hoy. Lo que decíamos y decimos es que el teatro, como muchos otros lugares, sigue vedado a las actrices trans. No surgen espacios para nosotras por parte de directores o productoras, ni comerciales ni independientes. O son muy pocos. Y era mucho peor cuando empezamos. A la vez nuestras identidades siempre han estado asociadas al carnaval, lo festivo, la noche. Las travestis hemos tenido bastante relación con el escenario pero siempre en lugares restringidos: ciertos papeles en el teatro de revista, el transformismo, la animación de shows, el stand up. Hasta hace muy poco si te llegaban a llamar para algún papel, era únicamente para hacer el papel de una chica trans. Y todo eso está muy bien pero a veces una como artista busca incursionar en otros rubros y ahí se complica más. Por algo una de nuestras primeras obras fue “La casa de Bernarda Alba”… ¡nos pusimos nuestra compañía y empezamos con nada menos que Federico García Lorca!

En estos años Ar/TV Trans ha producido un promedio de dos obras por año y actualmente tienen en cartel “Made un Lanús”, de Nelly Fernández Tiscornia, y “La irredenta”, de Beatriz Mosquera, la historia de cuatro mujeres trans sueñan con vidas alternativas a la prostitución. A partir de junio, además, Ar/Tv Trans continuará con el ciclo de “El mundo según ellas”, un programa de entrevistas disponible en Youtube, tres talleres de formación en teatro y proyecciones de la película sobre la cooperativa, “Reina de corazones”, de Guillermo Bergandi, que ya fue proyectada de Cuba a Madagascar.

¿Cómo hacen para mantenerse a flote en este contexto de crisis?

No ganamos dinero pero sí logramos autosolventar la cooperativa. Todas tenemos otras ocupaciones y vivimos de otras cosas. La mayoría de nuestros conflictos surgen más que nada de la dificultad de coordinar horarios de ensayos, fechas de funciones. De coordinar tantas vidas diferentes. De cada puesta que hacemos destinamos un porcentaje al funcionamiento de la cooperativa. Hemos actuado a la gorra, o vamos a porcentaje con los teatros o hacemos contrataciones. Eso siempre fue así con la ventaja de que antes teníamos un subsidio que nos daba el Gobierno. Hoy ya no lo tenemos.

¿Cómo es el funcionamiento interno de la cooperativa? ¿Cómo deciden quién hace cada papel?

En estas dos puestas actuales “La irredenta” y “Made in Lanús” la directora soy yo. Se trata de obras de dos escritoras argentinas. Y sobre todo a “Made in Lanús” nos la piden mucho en colegios. La dramaturga era también maestra. Y es una obra muy interesante para tratar en escuelas en tiempos de crisis porque habla del desarraigo, de la relación con la tierra de una en un momento de debacle económica y cultural. En mi caso como directora, primero elijo el texto, después a las compañeras para cada papel, y tenemos varios meses de ensayo para hacer la puesta. A cada papel lo elegimos según el phisique du role y tratando de darle lugar a cada compañera de manera que todas podamos trabajar. 

Reconocimiento a la cooperativa Ar/TV Trans: 17 de mayo a las 18 en la Legislatura, Perú 160. Reina de Corazones.  Y el jueves 23 de mayo a las 21 se proyecta el documental “Reina de corazones”, en Feliza, Av. Córdoba 3271.

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