Desde Tucumán

Las elecciones en Tucumán, el distrito que aporta el 3,6 por ciento del padrón nacional, comenzaron con los acostumbrados retrasos en la apertura de las mesas de votación, un par de hechos delictivos que en un principio parecieron estar relacionados con los comicios pero que fueron desestimados, la votación de los principales competidores por la gobernación y la tradicional denuncia de fraude de los representantes tucumanos de Cambiemos. Según confiaron integrantes de la junta el electoral tucumana, el escrutinio provisorio mostrará recién una tendencia entre las 22.30 y las 23.  El peronismo, aún dividido, es el que más opciones tiene de sumar un nuevo triunfo.

Hacia el mediodía los candidatos emitieron sus votos mientras comenzaban a circular datos de boca de urna que mostraban a la macrista Silvia Elías de Pérez encabezando las preferencias. Lo curioso fue que mientras la candidata de Cambiemos denunciaba fraude, los que distribuían esos sondeos eran de su armado electoral. Más allá de lo llamativo de los números, lo que confirmó que se trataba de un montaje fue que tanto Analía del Franco y Federico Aurelio aseguraron, cada uno por su lado, que no están trabajando en Tucumán.

 

 

Elías de Pérez fue la primera en votar. “Vivimos en una provincia demasiado oscura”, dijo bajo un sol brillante que comenzaba a darle calor a la fresca mañana tucumana.  Luego pasó a la denuncia al sostener que encontraron boletas de sus candidatos con el número de la lista modificado. “La lista oficial de Vamos Tucumán es la 813 pero lo que hicieron es poner 831 y esto por supuesto invalida el voto”, dijo la actual senadora que supo militar con pasión su cruzada a favor de que las mujeres continúen muriendo por abortos clandestinos. Indicó que ya hicieron la denuncia ante la Junta Electoral y agregó que ella está sufriendo el robo de boletas al que lo calificó como “infernal”.

José Alperovich, el ex aliado de Manzur, aseguró luego de sufragar que “vamos a dar una gran sorpresa en estas elecciones”.  Luego buscó dejar bien en claro que sus diferencias con Manzur no tienen posibilidad de resolverse: “No llamaría ninguno de este gobierno que no hizo nada en cuatro años; quiero gente nueva en mi gobierno en caso de ganar”, afirmó. Los puentes parecen estar definitivamente rotos aunque es bien sabido que la política puede también hacer milagros.

 

Prensa Alperovich

 

Manzur votó en el municipio de Yerba Buena ubicado al oeste de la capital tucumana. Llegó caminando al colegio parroquial donde votó porque vive a dos cuadras. Se mostró acompañado de su esposa, Sandra Mattar Sabio, y sus hijos. El gobernador que busca su reelección se cuidó de hacer alguna declaración que pueda considerarse como la ruptura de veda. Se limitó a decir que la votación se está desarrollando con normalidad: “Que la gente exprese en las urnas sus sueños y deseos”, dijo. Por otra parte, sostuvo que el resultado de las elecciones “van a marcar una tendencia a nivel nacional” en referencia a la seguidillas de triunfos peronistas por sobre las ofertas provinciales de Cambiemos. En cuanto a las denuncias de ilícitos o fraude, el gobernador dijo que lo debían denunciar.

 

Prensa Manzur

 

Manzur no se olvidó de su ex aliado y aseguró que el peronismo no está dividido: “Yo soy el presidente de partido Justicialista y nosotros convocamos a elecciones. El peronismo siempre convoca a elecciones político-partidarias y de allí surgieron nuestras candidaturas”, dijo y agregó que Alperovich “no está en el peronismo. Él tiene un partido que no es del PJ”.

El último en votar fue Ricardo Bussi de Fuerza Republicana. El hijo del genocida que compite para gobernador y legislador se quejó del sistema de acoples: “Hay problemas en todas las escuelas; Tucumán es un desastre. Hay robos de votos; otros los rompen, me parece que esto es una anarquía que no puede funcionar más así”.

 

Prensa Bussi

 

Cuatro horas antes de las aperturas de las mesas electorales surgió la noticia de que un gendarme que participa del operativo de custodia había sido baleado. Según el ministro de Seguridad de la provincia, Claudio Maley, se trató de “un

hecho estrictamente delictivo” donde el gendarme Gonzalo Heredia “fue atacado de forma sorpresiva por los delincuentes. Ya se realizaron los exámenes y las pericias de rigor”.