La Selección perdía 3-0 en París y lo igualó sobre el final
Mundial femenino: Argentina logró un empate heroico ante Escocia
Bonsegundo, autora de dos goles, festeja el empate de la Selección.Bonsegundo, autora de dos goles, festeja el empate de la Selección.Bonsegundo, autora de dos goles, festeja el empate de la Selección.Bonsegundo, autora de dos goles, festeja el empate de la Selección.Bonsegundo, autora de dos goles, festeja el empate de la Selección.
Bonsegundo, autora de dos goles, festeja el empate de la Selección. 
Imagen: FIFA

Desde París

Dalila Ippolito espera para entrar. Argentina está 2 a 0 abajo y la chica de 17 años aguarda detrás de la línea. Le pide a la hinchada que aliente, mira a la tribuna en el Parque de los Príncipes. Se ríe. La sonrisa de Dalila es la de una adolescente que cumple un sueño. En un segundo, Escocia anota el tercero. Dalila arenga a sus compañeras y se mete al campo. En la primera pelota que toque va a pisarla y encarar. Y va a cambiar el partido.

Milagros Menéndez ya estaba en cancha. Había ingresado unos minutos antes por Estefanía Banini. Carlos Borrello la puso para que corra, presione, y trate de llegar al arco. Mili, que tiene 22 años y es de Mar del Plata, está a unos minutos de alcanzar la predicción de Omar, su papá, que pidió acá que le dieran diez minutos de gloria a su hija porque ella iba a hacer un gol.
 

Ippolito y Menéndez son la representación de una dimensión que resulta esperanzadora para el fútbol femenino en Argentina: el futuro. Las dos pelearon su lugar en la lista de convocadas. El nombre de Ippolito generó sorpresas: con edad de Sub 20 la delantera de River logró meterse en un plantel con experiencia.

Aquí en Francia Dalila disfruta. Se saca fotos con todas sus compañeras y sabe que en los ratos libres tiene que completar su carpeta. El acuerdo con la delegación es que no puede abandonar sus estudios. Por esos, sus compañeras de cuarto año del Comercial 35 le mandan la tarea. Ippolito aprovecha los tiempos libres del plantel para ponerse al día.

En la cancha aportó frescura a un equipo que, hasta su ingreso, no le encontraba la vuelta al partido. Tanto ella como Menéndez se sumaron a Bonsegundo y armaron un tridente preciso.

Dalila fue rebeldía. “Me sentí como cuando jugaba en mi barrio, Villa Lugano. Traté de llevar al Parque de los Príncipes lo que hacía en el barrio. La verdad, me sentí en el potrero y nada más lindo que eso. Me sentí muy suelta”, dijo al final del partido.

 

Menéndez, delantera de la UAI Urquiza, había tenido un sueño en la semana que anticipó lo que ocurrió este miércoles. “Soñe que Lore (Benítez) me tiraba un centro, y que yo cabeceaba y hacía un gol. Llegó de otra manera, fue muy lindo y sirvió para descontar”, dijo. Y agregó: “Argentina fue pura garra y corazón. Somos 23 guerreras que venimos con todo un país que nos acompaña. No podemos creer esto que estamos viviendo. Ahora nos toca esperar resultados”..

Tanto Ippolito como Menéndez son parte de la que probablemente será la última generación de futbolistas que se formó sin tener a mujeres como referencia. Protagonistas de un momento revolucionario, crecieron sin conocer la historia. Eso es algo que esta Selección transformó: las niñas que crecen mirando a estas jugadoras podrán soñar ser como ellas. Podrán proyectarse como jugadoras, podrán construir una identidad de futbolistas desde pequeñas. Las agresiones que tanto Ippolito como Menéndez recibieron (“marimacho”, “machona”, “varonera”) ya no tendrán el mismo peso. Las futuras jugadoras defenderán su lugar en la cancha también por haber visto a estas pibas en el Mundial.

En la conferencia de prensa Carlos Borrello declaró que esta Argentina deja una luz de esperanza. Que de ahora en más el fútbol femenino en el país ocupará otro lugar de consideración. “Me alegro que las que entraron son jugadoras de corta edad. Me gusta que haya frescura, que haya recambio. En ellas dos eso lo tenemos asegurado”, dijo. Y agregó: “Encontré la opción justa de posiciones, las dos nos dieron verticalidad y pudimos lastimar a Escocia. Pudimos empatarlo, aunque me quedo con un sabor amargo porque la árbitra terminó el partido cuando todavía nos quedaban por jugar los cuatro minutos que había adicionado. Qué le vamos a hacer, así es el fútbol”

 
 

 

3 ARGENTINA: Correa; Bravo, Barroso, Cometti, Stabile; Banini, Santana, L. Benítez, Bonsegundo; Larroquette, Jaimes. DT: C. Borrello.

3 ESCOCIA: Alexander; K. Smith, Corsie, Beattie, Docherty; Little, Crichton, Weir; Evans, Cuthbert, Emslie. DT: S. Kerr.

Estadio: Parque de los Príncipes (París, Francia). Arbitra: Ri Hyang Ok (Corea del Norte). Goles: 19m Little (E); 48m Beattie (E), 69m Cuthbert (E), 74m Menéndez (A), 79m Bonsegundo (A), 86m Bonsegundo (A), de penal. Cambios: 60m Menéndez por Banini (A), 70m Ippolito por Jaimes (A), 81m Mayorga por Santana (A), 85m Howard por Smith (E) y Brown por Evans (E).

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