Fondue china
Salí
Foto: Pablo Mehanna

La olla del emperador 

El hotpot, también conocido en el occidente como “fondue china”, salió de la mesa hogareña china para ser ofrecido en los restaurantes, como una propuesta novedosa... y divertida. Esta tradicional comida consiste en cocinar diferentes ingredientes en la misma mesa, utilizando una olla con caldo caliente, para luego saborearlos con salsas varias. Es un plato social, que se consume durante todo el año pero aún más en invierno, cuando no sólo es delicioso sino además reconfortante.

En el Barrio Chino de Belgrano, la casa de hotpot Di I Jia es algo único (el nombre suena fonéticamente como “el primero”; también es un juego de palabra con el ideograma chino “Di” que significa “emperador”). Con seis meses de existencia, cuenta con un amplio salón y un espacio privado para 12 personas. Limpio e iluminado, el lugar ofrece ollas individuales de hotpot: cada uno elige su caldo preferido (picante suave, medio o fuerte, con medicina china tradicional, de mariscos, vegetariano, de cordero, entre otras opciones del día, a $150), para luego acercarse al sector de heladeras donde exhiben los diferentes ingredientes en bandejas y elegir lo que más le guste (de $50 a $500). Cada heladera está separada según “tipo de ingrediente”: una es de congelados (ahí están los mariscos), otra de carnes (cerdo, vaca, cordero, a $150 cada bandeja, a veces también suman jabalí), y en la última se encuentran verduras, achuras, fideos. Lo ideal es ir en grupo, compartir y probar de todo un poco. Hay refill de caldo para seguir cocinando y, al terminar de comer, la regla es beber la sopa que fue ganando sabor.

Un camino posible es empezar con tofu ($50), luego verduras chinas ($50), calamares ($150) y bambú ($100); para los aventureros se puede elegir criadillas de cordero ($150), médula de cordero ($150), sangre de pato ($250), sangre de cerdo ($100) y vísceras de todo tipo. En el sector de salsas se eligen los condimentos para sazonar la comida; siempre es mejor preguntar antes porque muchos carteles están mal traducidos. Una experiencia distinta, para despedir los días fríos del año.

Di I Jia queda en Montañeses 2217. Teléfono: 5997-1027. Horario de atención: lunes a jueves de 18 al cierre; viernes a domingos desde las 12. Solo efectivo.

Foto: Pablo Mehanna

Chino bizarro

Así como en muchos restaurantes existe un menú “exclusivo para chinos”, también hay algunos lugares que sólo abren para chinos. Así era por ejemplo Jiu Gong Ge, en Palermo, donde para entrar había que, al menos, estar acompañado por una persona con rasgos orientales. Por suerte, eso cambió y ahora el restaurante es apto para todo público. Ubicado donde antes funcionaba el recordado bar Mundo Bizarro, el nombre hace referencia a un sistema numérico milenario chino de nueve cuadrados repetibles que se utiliza tanto para la caligrafía china como para los estudios del taoísmo y formulaciones matemáticas (similar al sudoku japonés, pero más complejo). Con una estética muy asiática, con tonos dorados y madera noble, el espacio tiene varios boxes de hasta 12 personas y un salón privado para más de 20 comensales al que se accede con reserva previa. El sistema aquí también es de autoservicio: cada uno va a la heladera horizontal que se encuentra en la mitad del salón para retirar los ingredientes. Los precios varían según el color de la bandeja: las amarillas cuestan $200, las naranjas $150, las verdes $100 y las blancas $80. Hay salmón, tofu seco, hongos, nabo, mariscos, mondongo, carne vacuna, panceta y mucho más. Si no se sabe qué es lo que está exhibido –no hay ningún cartel que ayude–, siempre se puede preguntar a las mozas no asiáticas, que responden con buena voluntad.

Jiu Gong Ge es para ir en grupo, ya que la olla de caldo no es individual y cuesta entre $450 (el no picante) y $1099 (el ultra picante), a lo que además hay que sumar los ingredientes elegidos. Por eso, el precio por persona baja cuando se va de a varios (con una olla pueden comer hasta 12 personas). Importante: controlar bien la factura ya suelen cobrar de más “por error” (a veces no coincide la cantidad, a veces suman de más…). Y siempre suman $100 por persona a modo de cubierto (valor que incluye las salsas y fruta fresca). También hay otras comidas posibles, como arroz o fideos salteados ($300), empanaditas chinas al vapor ($180) y, un especial de la casa, ranas picantes ($3.800), que hay que pedir anticipadamente.

Jiu Gong Ge queda en Serrano 1222. Teléfono: 5998-3572. Horario de atención: lunes a viernes de 19 al cierre; sábados y domingos a partir de las 12. Solo efectivo.

Foto: Pablo Mehanna

Dos en uno

Los chinos aman la comida y suelen comer más de cuatro veces por día. En esta cultura no se juntan tanto a tomar café, jugar partidos de fútbol o discutir sobre la paz mundial… se juntan para comer. Hay un dicho chino milenario que dice que “de las cosas que vuelan por el cielo, no comemos el barrilete; y de la tierra, de los que tienen cuatro patas, no comemos las sillas”. El resto va todo al buche.

El recientemente inaugurado Qi Li Xiang (el nombre significa “se huele a 7 millas” y hace referencia a una especia utilizada por lo general para cocinar pollo) es el único hotpot en la ciudad que ofrece comida estilo buffet self-service de forma ilimitada: cuesta $700 pesos por persona y se puede comer de todo hasta el cansancio. Los ingredientes se encuentran a la vista en la entrada y hay desde láminas de carne, verduras chinas de todo tipo, tofu seco y tradicional, fideos chinos hasta “bolitas chinas” de carne, hongos frescos, etc. Es como una reversión de los restaurantes al peso pero donde no hace falta pesar, y todo es tentador a la vista. Y si bien hay productos que están siempre, la variedad va cambiando según día y por estación.

El salón está dividido en dos sectores, uno con boxes y mesas redondas para un máximo de diez personas; y otro abierto con mesas de hasta seis. Cada mesa cuenta con un espacio central para calentar las ollas de hotpot o para cocinar directamente lonjas de carne: en este restaurante no solo se puede comer hotpot, sino también el llamado barbecue (BBQ), dos propuestas al precio de una para disfrutar al máximo. Como siempre, lo mejor es ir en grupo y hacer reserva previa, empezando con el hotpot; el caldo tiene refill y se puede pedir una olla especial que tiene mitad caldo picante y mitad caldo no picante, sin que ambos se mezclen. Luego se puede continuar con las lonjas de carne para el BBQ. Para tomar hay varias latas y botellas de bebidas asiáticas, como el té frío de pomelo y miel ($150), el jugo de coco ($230) o el jugo frío de verduras chinas ($140). Un lugar para dar rienda suelta a la pasión por la –abundante– comida.

Qi Li Xiang queda en Av. Ángel Gallardo 75. Teléfono: 4856-4724. Horario de atención: lunes a viernes de 19 al cierre; sábados y domingos a partir de las 15. Solo efectivo.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ