River "quiere la Copa", como dice la canción. No importa de cuál se trate. Por eso, Marcelo Gallardo dispuso a la gran mayoría de sus titulares para enfrentar este miércoles por la noche en la Copa Argentina a Godoy Cruz que, por su parte, fue con una formación alternativa. El 1-0 final clasificó a los de Núñez a cuartos, donde esperan por el vencedor del duelo entre Almagro, de la Primera Nacional, y Talleres de Córdoba.

Lo que se preveía como un resultado puesto, si se tienen en cuenta las recientes cosechas de River (3-0 a Lanús, 6-1 a Racing y 4-0 a Huracán el último sábado) y la floja campaña del Tomba (un triunfo en nueve partidos), fue sin embargo una diferencia exigua y, además, producto de la mala fortuna mendocina, ya que el defensor Joaquín Varela mandó en propia valla un centro de Ignacio Fernández (la figura del encuentro) en una acción digna de algún compilado de bloopers de fin de año.

A falta de goles (en plural) para entretenimiento del público, el que sí se hizo presente en Lanús (además de los incidentes en la previa entre hinchas millonarios y la policía) fue el gran funcionamiento colectivo de la máquina de Gallardo. Más que nada en la primera parte, cuando fue inevitable que los espectadores aplaudieran el toqueteo automático de los de camiseta blanca y roja, acompañado de forma coreográfica por los de azul y blanco, quienes iban de un lado a otro.

Si Rafael Borré, Nicolás De La Cruz o Jorge Carrascal no estuvieron finos a la hora de definir (el arquero Andrés Mehring hizo lo suyo también), menos lo estuvo Leandro Vella por los mendocinos quien, mano a mano con Franco Armani, la mandó por arriba del travesaño en la más clara de los suyos. Una que no se repetiría.


Los incidentes


Durante la llegada de las parcialidades al estadio de Lanús se produjeron incidentes entre hinchas millonarios y la policía. Horas antes, alrededor de 50 personas fueron detenidas en las inmediaciones del Néstor Díaz Pérez por portación de armas de fuego y por colgar pasacalles amenazantes hacia la dirigencia del club de Núñez.

Uno de esos carteles apuntaba a los altos precios de las entradas para el Superclásico por Copa Libertadores del 1 de octubre en el Monumental y otro hacía referencia a la prohibición de la barra a ingresar al estadio en los últimos meses.

La mayoría de los detenidos tenían derecho de admisión y, entre los elementos secuestrados, hubo armas de fuego, armas blancas y alcohol. En principio, pertenecerían a la facción de Budge de la barra riverplatense.