Opinión
Hacia una política deportiva inclusiva y eficaz
Marcha en contra de la privatización del deporte.Marcha en contra de la privatización del deporte.Marcha en contra de la privatización del deporte.Marcha en contra de la privatización del deporte.Marcha en contra de la privatización del deporte.
Marcha en contra de la privatización del deporte. 

Salvo los eventos deportivos más destacados, no parece aún haber discusiones profundas acerca del modelo a proponer para el futuro de nuestro deporte. Se olvida o quizás ignora en la vorágine de temas tan decisivos para la Sociedad como son la pobreza, la desocupación, el hambre o la inseguridad, que el deporte es salud, alegría, esfuerzo, compromiso, belleza, es decir, una formidable arma social para la inclusión que debiera ser considerado como un Derecho Humano. 

Más allá de preguntas y promesas, sumadas a frases fáciles y huecas, vemos en la actualidad tres elementos preocupantes: Los sucesivos e inoperantes cambios de jurisdicción o dependencia del deporte; la fuerte disminución presupuestaria causada por las devaluaciones de los dos últimos años; la degradación de Secretaria a Agencia de Deportes.

Otras situaciones como el riesgo de desguace del Cenard, la eliminación de algunas becas, y el pobre aprovechamiento de la gran oportunidad que fueron los Juegos de la Juventud 2018 completan hoy un panorama muy preocupante.

Estas acciones u omisiones fueron lamentablemente seguidas con parsimonia e inacción por buena parte de los actores del hecho deportivo sentando así un riesgoso antecedente. Entiendo que la importancia crucial del deporte social y el de representación nacional por su impacto altamente beneficioso en la juventud y la población en general, no puede ni debe ser ignorado.

No bastará con buscar gastadas frases de ocasión como "hay que sacar a los chicos de la calle" y colocar algún "nombre reluciente" en un cargo importante. La mayoría de los países con mejor estándar de vida como por ejemplo Suecia, Finlandia o Noruega, plantean estratégicamente al desarrollo deportivo en armonía con su desarrollo social, ya sea desde la actividad física básica de la población siguiendo hasta el alto rendimiento, siendo estos puntos esenciales de las políticas sociales y no tan sólo "el necesario desborde hormonal de niños y jóvenes ociosos" como pudieran pensar algunos ignorantes vernáculos.

Esas políticas deportivas ejemplares llevan décadas de instalación y sus equipos de trabajo científico-tecnico no se improvisaron al calor de acuerdos partidarios o internas políticas. Como sociedad nos vemos en la posibilidad de elegir nuevamente que rumbo queremos, las futuras autoridades también deben conocer en profundidad cada área importante. El Deporte es sin duda una de ellas. 

*Ex Director Nacional de deportes.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ