La histórica Confederación General Económica (CGE) inicia una nueva etapa con el acuerdo de  la CGERA y la CAME. Roberto Marquinez, su flamante presidente, señaló a Cash que el discurso de Cristina Fernández de Kirchner durante la primera presentación de su libro "Sinceramente" -en donde elogió fuertemente la figura de José Ber Gelbard, el fundador e histórico líder de la CGE- resultó clave para este relanzamiento. "Cristina de alguna forma gestó esta historia, porque para nosotros sus palabras sobre Gelbard tuvieron el mismo peso que para el país cuando nombro como candidato a Alberto Fernández, ya que nos obligó a organizarnos, y fue el puntapié inicial de las conversaciones, así que mucho de esta nueva CGE tuvo que ver con ella", afirmó.

Como empresario textil, la vida económica de Marquinez corrió durante los últimos años la misma suerte que la de la CGE. Y es que, según afirma, "me fue muy mal. Puntualmente en el rubro hospitalario al que me dedico, se atrasaban los pago de las obras sociales, se cortó la cadena de pagos, y teníamos que soportar esto junto a los tarifazos, la inflación y las altas tasas", mientras la CGE arriaba sus banderas históricas para apoyar un proyecto conservador de destrucción de las pymes y el consumo interno.

¿Como explica el apoyo de la CGE a un gobierno de derecha y neoliberal como el de la alianza Cambiemos?

- En las ultimas tres gestiones, la CGE fue hiperpresidencialista y sin organicidad. La última gestión fue liderada por Oscar Gentilli, un radical cordobés muy comprometido con el macrismo, que fue elegido entre alternativas que pensamos viables en su momento para la continuidad de la CGE. El compartió desde un inicio las políticas económicas de Cambiemos y luego, cuando la realidad fue muy elocuente, se llamó a silencio, con lo que la CGE no estuvo en la agenda pública exhibiendo la situación por las que atravesaban las Pymes.

¿Hay autocrítica por el hecho de que la entidad haya sido liderada por un dirigente que fue contra sus banderas históricas?

- Gentilli venía con una propuesta interesante, era un industrial, representante de una cámara relevante de Córdoba, pero rápidamente nos dimos cuenta que no era la persona indicada, y la autocrítica viene por ahí, por no haber visto claramente su perfil.

¿Piensan retomar la senda de la CGE, que históricamente se opuso al liberalismo económico y en cambio apoyo acuerdos corporativos y de intervención estatal?
- Esa es la idea, la CGE es la única entidad de cuarto grado y muy federalizada, que ahora cuenta con la integración de CGERA y CAME, por lo que va a tomar una representación muy genuina de las pequeñas y medianas empresas de todo el país, vinculada a la protección industrial y el mercado interno, y por eso nuestro apoyo al gobierno de Alberto Fernández.

 

CGERA fue una escisión de la CGE. ¿Esto marca la reconciliación de las dos entidades?

- Sí, más allá de que cada una vaya a tener su instancia propia, ya que CGERA es una entidad independiente cuyos integrantes forman ahora parte de la Comisión Directiva de la CGE. Al margen de la escición que se dio en su momento, el liderazgo de CGERA es muy importante, con una gran relevancia nacional, y Marcelo Fernández, su presidente, ha tenido una gran relevancia en este acuerdo, fue muy perseverante para unir a todas las partes.

 

 

CAME en cambio fue un histórico enemigo de la CGE, con fuertes acusaciones mutuas. ¿Como se llegó a un acuerdo?

- En esta instancia lo que primó es el dialogo, muy en linea con lo que pasa en el Frente de Todos, y tenemos como objetivo fortalecer la representación pyme, por lo que no vemos enemigos, eso fueron mas historias personales, y además hoy hay una nueva dirigencia. Por otro lado, nosotros como CGE siempre estuvimos ligados al peronismo y lo seguiremos estando, pero nos interesa contar con otras miradas, y además la CGE estuvo muy golpeada y disminuyó su representación, mas allá de que en el interior tiene mucho peso. Por eso, creemos que hay que volverle a dar ese protagonismo que tuvo, para lo cual es fundamental unirnos con todas las entidades Pymes.

 

 

¿Que sucede entonces con las demás entidades, como APYME, ENAC o CEEN?

- Empezamos por encaminar a la CGE que tenía serios problemas institucionales con CGERA, porque muchos de sus dirigentes habían pertenecido a la CGE. Luego llegó CAME, que tiene una gran representación federa. Con Apyme ya hay dialogo, justamente a partir de esta nueva etapa, y queremos dialogar con las demás también, incluso con la UIA, pero hay que ir despacio. Es muy difícil que la convergencia sea con todos al mismo tiempo.

Alberto Fernández propuso para el nuevo Pacto Social a la UIA como interlocutor empresario. ¿Como tomaron esta situación?

- Rescatamos en primer lugar la idea del consenso que plantea Fernández, eso nos parece altamente necesario, y por nuestra parte justamente buscamos fortalecernos para también poder ofrecer, como la UIA, una representación fuerte, en este caso de las Pymes, que han sido tan golpeadas. Los pequeños y medianos empresarios generamos el 70 por ciento del empleo privado, impulsamos el consumo y tenemos que estar sentados en la mesa de acuerdos. Por eso, la idea es que, con el tiempo, podamos sumarnos al Pacto Social.

¿Que les parece primordial implementar en materia económica?

 

- Lo contrario al macrismo, empezando por bajar las tasas interés y la inflación, reactivar el mercado interno y el consumo, como también el apoyo a la industria y sus exportaciones, al valor agregado, a la sustitución de importaciones y a la nacionalización de las cadenas de valor, junto al apoyo a las economías regionales, y a la federalización productiva. Es decir, las banderas históricas de la CGE. Para ello, la CGE también trabajará con el objetivo de ayudar al gobierno.

¿Que sucedió con gran parte de los 600.000 pequeños y medianos empresarios que apoyaron en gran medida al macrismo, el cual los quebró o les redujo fuertemente sus ganancias?

 

- Creo que muchos de ellos nacen y nacieron al calor de las crisis, son eso que hoy llaman emprendedor, una persona que tal vez compra un auto para ser remisero, y es un empresario que arriesga un capital, y que tal vez busque con el tiempo comprar más autos para expandir su negocio, lo cual generará riqueza para el país. Se trata de un empresario aunque no formado, y esa falta de formación incluye la de entender cuál es el proyecto económico que lo beneficia, al margen de los partidos políticos. Falta una identidad de empresario pyme. Nosotros debemos concientizar y representar los intereses de esos empresarios.

@JBlejmar