El TAS condenó al tricampeón olímpico chino Sun Yang por destruir una prueba antidoping 

Ocho años de suspensión al nadador que rompió una muestra a martillazos

Sun Yang es una de las estrellas de la natación mundial.Sun Yang es una de las estrellas de la natación mundial.Sun Yang es una de las estrellas de la natación mundial.Sun Yang es una de las estrellas de la natación mundial.Sun Yang es una de las estrellas de la natación mundial.
Sun Yang es una de las estrellas de la natación mundial. 
Imagen: AFP

La carrera del nadador chino Sun Yang, triple campeón olímpico y 11 veces campeón mundial, quedó al borde del abismo después de que el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) lo sancionara este viernes con ocho años de suspensión por haber destruido a martillazos las muestras de un control antidoping al que había sido sometido en 2018.

La pena contra el polémico y carismático nadador de 28 años corre efectiva desde hoy, de acuerdo a lo que informó al Tribunal deportivo, que le dictó la máxima sanción posible ya que consideró que Sun era reincidente teniendo en cuenta que en 2014 había cumplido una suspensión de tres meses por haber dado positivo en un control por trimetazidina. Cumplida esa sanción, Sun volvió a las competiciones y ganó la medalla dorada en los 200 libres y la de plata en los 400 libres en Río 2016, aunque su caso se hizo famoso porque el francés Camille Lacourt lo acusó de haberlo visto orinar violeta durante los Juegos Olímpicos.

La sanción, que podría poner fin a la carrera de uno de los deportistas más exitosos de China, se produjo ya que el TAS consideró que Sun "no supo justificar por qué destruyó las muestras", de acuerdo a lo que informó un portavoz del organismo en Lausana. A pesar de la sanción, Sun podrá mantener todos sus títulos y sus marcas, ya que no dio positivo durante una competición.

El hecho por el que Sun fue juzgado se remonta al 4 de septiembre de 2018, cuando un equipo de cuatro personas de la Agencia Mundial Antidoping (WADA, de acuerdo a sus siglas en inglés) visitó el domicilio de Sun por la noche con la intención de realizar un control sorpresa fuera de competencia que incluía muestras de sangre y orina.

El nadador y su entorno argumentaron que este control suponía una violación de su privacidad, pusieron en duda la autenticidad de las credenciales de los encargados del test y finalmente destruyeron a martillazos las muestras.

El caso llegó al Panel Antidopaje de la Federación Internacional de Natación (FINA), que el 3 de enero de 2019 le dio la razón a Sun y consideró que la recolección de las muestras era inválida, lo que permitió al nadador competir en los Mundiales de Gwangju (Corea del Sur), en los que logró el oro en los 200 y los 400 metros libres. Sin embargo, la WADA apeló la decisión de la FINA ante el TAS.

En su fallo, el Tribunal desoyó la decisión anterior de la FINA y dictó un duro castigo contra Sun con el argumento de que "no compete a un atleta determinar si un control antidoping debe realizarse o no", además de asegurar que el personal del controvertido test de 2018 "cumplía con todos los requisitos fijados por la WADA".

Sun es uno de los deportistas más populares de China, pero en Juegos Olímpicos y Mundiales protagonizó numerosas polémicas y enfrentamientos con nadadores de otros países, que lo acusaron con frecuencia de usar sustancias dopantes.

En los pasados Mundiales, hubo un sonado altercado en la ceremonia de medallas de la final de los 400 metros libres, tras la decisión del australiano Mack Horton, segundo en la prueba, de no subir al podio ni fotografiarse con Sun como protesta por el presunto uso de sustancias prohibidas por parte del vencedor.

El incidente se repitió días más tarde en la ceremonia de entrega de medallas de los 200 metros libres, cuando Sun no invitó a compartir el podio, como es tradicional, al británico Duncan Scott, medallista de bronce en la prueba. Tras la ceremonia, Sun increpó a Scott y le dijo "You are a loser, I'm a winner (Tu eres un perdedor, yo soy un ganador)", lo que provocó un escándalo.


El nadador asiático se defendió ante la prensa de su país con el argumento de que estaba en juego su honor y "el respeto a todos los atletas de China", ya que era uno de los deportistas que más controles había superado en su carrera, con más de 200 tests.

Durante Rio 2016, Sun no había podido esquivar la polémica cuando el francés Lacourt lo acusó públicamente de estar dopado y a la FINA de protegerlo. "Me entran ganas de vomitar", dijo el espaldista, tres veces campeón del mundo. "No tienen nada que hacer en el deporte. Deberían hacer su Federación de dopados y competir entre ellos. Me asquea ver a tramposos en los podios. En el 200 libre, Sun Yang, mea violeta", disparó Lacourt en aquel momento.



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