El 8 de abril de 1990, el realizador de "Terciopelo Azul" fijó las bases de las series modernas con una creación tan original como inquietante: la historia del asesinato de Laura Palmer derivó a un universo enigmático que se volvió de culto.
El Agente Cooper en la Habitación Roja: un crimen que se volvió surrealista.