La justicia estadounidense le puso un freno a la igualdad de derechos al fallar en contra de la demanda presentada por 28 integrantes de la selección de fútbol femenino de ese país, actual bicampeón mundial de la categoría, con la que reclamaban la igualdad salaria respecto al representativo de varones, que nunca pasó de cuartos de final en la máxima cita del deporte.

El juez federal Gary Klausner desestimó el pedido presentado por las futbolistas en marzo de 2019, por un resarcimiento de un total de 66 millones de dólares por parte de la Federación de Fútbol de Estados Unidos (USSF).

"No dejaremos nunca de luchar por la igualdad", tuiteó Megan Rapinoe, símbolo del equipo campeón del mundo en Francia 2019 y elegida como mejor jugadora del planeta por la FIFA. "Por 20 años, la USSF se opuso a cualquier posibilidad de equiparar retribuciones económicas para las jugadoras del US Women National Team. Un caso de discriminación sistemática de género que no debería ocurrir", agregó.

Klausner, magistrado del distrito de Los Angeles, California, rechazó la demanda, aunque hizo lugar a algunos pedidos relacionados con diferencias en materia de viajes, alojamiento y servicios médicos contenidos en el reclamo, que serán abordados el 16 de junio ante los tribunales.


El dictamen judicial resuelto este viernes declara que las jugadoras "no han demostrado un problema verificable de que las componentes del equipo nacional femenino reciben menos dinero que los jugadores de la selección masculina. La decisión de Klausner tuvo su base jurídica en la afirmación de la USSF de que a las jugadoras se les pagaba más en total y por partido que a sus pares masculinos durante el período en cuestión.

Así las cosas, el fallo citó como un hecho indiscutible que de 2015 a 2019, el equipo nacional femenino promedió 220.747 dólares por partido y todo el equipo recibió 24,5 millones de dólares, mientras que el equipo nacional masculino promedió 212.639 por partido disputado y la selección recibió 18,5 millones de dólares.

Rapinoe, emblema dentro y fuera de la cancha. (AFP)

Klausner concluyó que las diferencias en la estructura de pago eran el resultado de las elecciones hechas por las propias jugadoras y su sindicato, incluidos los salarios anuales garantizados de al menos 100.000 dólares para 20 jugadoras contratadas, y no la discriminación por parte de la federación.

"Estamos sorprendidas y decepcionadas, pero apelaremos. No es solamente por dinero sino que pelamos por garantizar que las mujeres no sean desvalorizadas por su género", anticipó Molly Levinson, vocera de las futbolistas,.

El seleccionado estadounidense revalidó su título mundial en Francia 2019 y por eso recibió un premio de seis millones de dólares. Un año antes, en el Mundial masculino de Rusia 2018, el campeón Francia cobró 38 millones por ser campeón.

Aunque la Federación no hizo declaraciones públicas sobre el caso, la selección masculina apoyó el reclamo de la femenina en el sitio de la National Team Players Association, con una nota que destacaba que la USSF "sigue llevando adelante una política discriminatoria en materia salarial y en condiciones de trabajo".