Vivía en situación de indigencia en Pinamar

Raúl Pagano, ex músico de la Bersuit, murió de hipotermia en la calle 

Raúl Pagano, ex tecladista de la primera formación de Bersuit Vergarabat murió este martes producto de una hipotermia que sufrió mientras dormía en un terreno cercano al centro de la ciudad de Pinamar, donde vivía en situación de indigencia desde hace años.

El músico fue hallado por unos vecinos que lo encontraron inconsciente en la esquina de Constitución y De las Totoras. Los servicios médicos lo trasladaron al Hospital Comunitario de esa ciudad y falleció el martes 14, afectado por las temperaturas bajo cero que había sufrido durante horas.

Según los testigos, Pagano rondaba desde hace años las calles de esa localidad costera de la provincia de Buenos Aires, adonde vivió con sus dos hijos y su mujer hasta que se separó en 2004. Ya sin vivienda ni trabajo, se volvió conocido como el hombre que daba vueltas por las calles junto con dos perros.

Sin embargo, años atrás había sido parte de la formación de la Bersuit que grabó los discos Bersuit Vergarabat... y punto y Asquerosa alegría. Fue su tecladista entre 1990 y 1993, y también trabajó con artistas como Fito Páez y Fabiana Cantilo.

Su ex mujer, Claudia, lo calificó como un artista “talentoso” que “llevaba la música en las venas”. Sin embargo, añadió, tenía adicciones que lo convertían en una persona con la que era “peligroso estar cerca". Ese fue el motivo de su separación, aseguró.

Durante una entrevista con Pinamar Diario, la mujer contó que se habían conocido en Buenos Aires, cuando él vivía en el barrio porteño de Villa Crespo, y que desde entonces tenía problemas de consumo de alcohol. “Nunca se pudo recuperar. Hasta que en un momento eligió vivir en la calle”, lamentó.

Estuvo en situación de calle en Pinamar después de que “no pudo sostener (su vida) con la música”, comentó y agregó que, debido a su situación, recibió ayuda estatal, como así también de las iglesias de la ciudad y hasta de una entidad para personas en situación de adicciones. “Vivía en su realidad paralela siempre. Era una persona muy difícil de ayudar”, remarcó Claudia.

 

La de esta semana no fue la primera vez que Pagano había llegado al Hospital Comunitario de Pinamar. “Las mil veces que cayó en el hospital, los médicos, con tanta paciencia, pusieron todo de sí para sacarlo adelante; pero era muy difícil ayudarlo”, insistió.

La última vez que había estado internado fue hace 15 días, añadió Claudia y contó que la madre de Pagano, que vive en Buenos Aires, presentó una denuncia para que se averigüen las causas de su muerte. "Más allá de todos los momentos malos que pasamos, me dejó el regalo más importante que son sus dos hijos", concluyó.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ