El Estado pagó por tercer mes consecutivo parte del salario del sector privado. Este viernes se depositó en las cuentas de 1,8 millón de asalariados, de 218 mil empresas del país. Los pagos se realizaron en las cuentas bancarias de los trabajadores a través de la Anses e implicó un desembolso de 32 mil millones de pesos.

De esta forma, el Estado se hizo cargo de parte de los salarios de abril, mayo y junio. En la primera ronda, pagada en mayo para los sueldos de abril, resultaron beneficiarias 248 mil firmas y en la segunda, 251 mil empresas. Como hubo cierta rotación, en total hubo 310 mil firmas que fueron aprobadas para al menos un ATP, con pagos por casi 93 mil millones de pesos y 2,8 millones de asalariados beneficiarios.

La asistencia forma parte del programa ATP, que prevé el pago de un complemento del salario para las empresas en las que hubiera caído la facturación. En esta tercera ronda cayó la cantidad de firmas inscriptas y aprobadas al programa debido a la “mejora en la actividad productiva de mayo”, según informó el Ministerio de Desarrollo Productivo.

La tercera ronda tuvo una modificación: en las zonas con distanciamiento social, que atraviesan una nueva normalidad, se pagó la mitad de los salarios, pero con un tope de un salario mínimo vital y móvil. En las zonas donde a principios de julio había cuarentenas estrictas, como el Amba, se mantuvo con un tope de dos salarios mínimos.

En abril, cuando las restricciones a la circulación fueron generalizadas, las caídas en la facturación fueron mayores en el Amba. En promedio, las firmas inscriptas a la ATP tuvieron una caída de nominal de la facturación del 23,2 por ciento interanual en el AMBA, y del 12,8 por ciento en el resto del país. En la industria, la brecha fue mayor: -39,1 por ciento en el Amba contra -11,8 por ciento en el resto del país.

Los datos surgen del Centro de Estudios para la Producción (CEP-XXI), a cargo de Daniel Schteingart, que depende del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación. “Desde que comenzó el aislamiento, el 20 de marzo, Argentina se movió a dos velocidades: las zonas con aislamiento fueron las más afectadas y las que hoy se encuentran en distanciamiento, se encuentran mucho más reactivadas”, indica el documento.

Por región, las provincias más asistidas fueron Buenos Aires, la Ciudad autónoma, Córdoba y Santa Fe. “La distribución del ATP por provincia reproduce la distribución de los asalariados formales. Provincias más agropecuarias tendieron a estar menos afectadas, por ser actividad esencial”, informan desde el ministerio, que encabeza Matías Kulfas. Entre abril y mayo, los desembolsos por salaros fueron de 31,3 mil millones de pesos en Buenos Aires, en la Ciudad por 25,3 mil millones, en Córdoba por 7,3 mil millones y en Santa Fe por 7,2 mil millones.

Los sectores cultura y esparcimiento y hoteles y restaurantes fueron los que tuvieron mayores caídas en la facturación de abril, según las firmas inscriptas al ATP. Además, no hay prácticamente variación entre la caída en Amba y resto del país. En ambos sectores y regiones alcanza casi el 70 por ciento de caída. Esto explica por qué, con los cambios que tuvo el programa para la tercera ronda, se mantuvieron esos dos sectores con la misma cobertura, sin importar en qué zonas del país se ubicaran.

Hasta el momento, fue confirmado por el presidente Alberto Fernández que el ATP tendrá una cuarta ronda en agosto, para los sueldos de julio. La mitad de este mes hubo una cuarentena estricta en Buenos Aires y la Ciudad. En tanto, el Gobierno adelantó que el programa seguirá hasta octubre para el sector cultural. Similar medida podría tomarse para las industrias turísticas, otro de los sectores más golpeados.