La abogada de la víctima contó que el fallo se está cumpliendo

Jueza catamarqueña ordenó una reparación integral por un caso de violencia de género

Una de las primeras pulseras duales que llegarán a la provincia le será colocada a los agresores de este caso.
Así quedó la habitación tras el incendio.Así quedó la habitación tras el incendio.Así quedó la habitación tras el incendio.Así quedó la habitación tras el incendio.Así quedó la habitación tras el incendio.
Así quedó la habitación tras el incendio. 

En un fallo sin precedentes, dictado el 19 de febrero pasado, la jueza subrogante del Juzgado de Familia de Segunda Nominación de Catamarca, Olga Amigot Solohaga, ordenó a todos los organismos del Estado involucrados en un hecho de violencia de género continuado, realizar una reparación integral y actuar con perspectiva de género. La abogada de la víctima, Astrid Acuña, aseguró que lo ordenado se está cumpliendo y adelantó que una de las primeras pulseras duales que llegarán a la provincia se le colocará a los denunciados en este caso.

La sobreviviente y protagonista de este caso, estuvo en pareja con su agresor, con quien tuvo 5 hijos varones, durante más de 20 años. En 2019 se animó a denunciar por primera vez lo que le sucedía y las respuestas de la justicia fueron nulas. Sin dinero para contratar un abogado, el año pasado logró contactarse con el cuerpo de profesionales para víctimas de Violencia de Género, que dependen del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Con una docena de denuncias en curso, logró la exclusión del agresor, sin embargo, los hechos continuaron por parte de él y de dos de sus hijos mayores, quienes actualmente tienen 20 y 17 años.

Los golpes, insultos y maltratos a los que la sometían sus hijos se extendieron hasta el 13 de febrero pasado. Ese día, en horas del mediodía, la mujer había concurrido a la Unidad de Violencia de Género a denunciar un nuevo hecho. Sus hijos, aprovecharon su ausencia para incendiarle la habitación donde ella dormía y guardaba una hidrolavadora, una aspiradora y una bomba de agua que utilizaba para trabajar. El objetivo de los agresores habría sido lograr que la mujer abandonara el hogar y perdiera sus elementos de trabajo y así pudiera regresar su padre a convivir con ellos en esa vivienda.

Ante el peligro de que sus hijos pudieran atacarla nuevamente, la justicia determinó que la noche posterior al incendio una consigna policial la proteja. Sin embargo, y pese a que los agresores estaban en libertad, le negaron la posibilidad de volver a tener la protección policial la noche siguiente. Angustiada y con miedo de que pudiera volver a suceder lo mismo, la mujer decidió recurrir a los medios de comunicación con el objetivo de visibilizar lo que le estaba sucediendo y de esta manera conseguir la protección que el Estado le estaba negando. Tenía miedo por su vida y la de su hijo de 9 años al que aún necesita cuidar.

El Fallo

Es en este contexto, que la jueza Amigot Solohaga, a pedido de la defensora Acuña, emitió un fallo con el objetivo de brindar una reparación a los años de calvario y los excesos que debió soportar la mujer.

En el documento, la jueza no sólo obliga a la Secretaría de Seguridad, dependiende del Ministerio de Gobierno de la provincia, a colocar una consigna policial femenina hasta que cese el peligro, sino que pide además que se realicen rondas de vigilancia preventiva y llamados telefónicos con el objetivo de “que se adopten todas las medidas necesarias para preservar la integridad física y psíquica de la denunciante como de su grupo familiar; y evitar así un nuevo hecho trágico que como sociedad toda tengamos que lamentar”.

Por otra parte, y teniendo en cuenta que estos hechos pudieron prevenirse , el fallo señala que “en aras de dar una solución efectiva y que permita alcanzar la paz familiar, y en procura del bienestar de quienes hoy, sin dudas como hijos del patriarcado, han incurrido en hechos de violencia", el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia debe implementar un programa de asistencia económica a los efectos de "colaborar en la reconstrucción de la casa habitación dañada en el domicilio de la denunciante, asimismo, la adquisición de los bienes dañados y especialmente de sus herramientas de trabajo”.

Con el objetivo de que la reparación sea integral, Amigot Solohaga dispuso también asistencia obligatoria tanto para la ex pareja de la mujer, como para sus hijos en programas de rehabilitación de victimarios de violencia familiar y de género, como así también de rehabilitación a sustancias adictivas como el alcohol, oficiando al Ministerio de Salud en este caso.

Por último pidió a la Fiscalía de Instrucción en turno, que actué ante los hechos denunciados, incluyendo la última exposición en la que la víctima deja constancia del incumplimiento de restricciones por parte de8 su ex marido.

Resultados

Consultada sobre lo sucedido, Acuña confirmó que tanto la policía como Desarrollo Social están cumpliendo con lo ordenado. En tanto, adelantó que solicitó la posibilidad de que la mujer y los denunciados puedan utilizar las pulseras electrónicas duales que la provincia recibiría en los próximos días.

El sistema de pulseras dual permite que el agresor tenga una pulsera que establece donde se encuentra y por donde circula. A su vez, a la víctima se le coloca otra pulsera similar que además cuenta con botón de pánico. Los perímetros de ambos son móviles y no pueden aproximarse ni mucho menos cruzarse. Si esto sucede, el sistema emite una alarma, para lo que se prevé la articulación con el 911.

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