El festejo en Mar del Plata por el saldo récord que dejó el súper fin de semana largo del 12 de octubre recibió el miércoles un baldazo de agua fría desde Capital Federal con el sorpresivo anuncio del adelantamiento de clases que confirmó Horacio Rodríguez Larreta para el 21 de febrero del 2022. La medida despertó el rechazo inmediato de empresarios y sindicatos de la ciudad ligados al turismo, que por estas horas hacen fuerza para que la decisión del jefe de Gobierno porteño quede sin efecto y no condicione el último tramo de una temporada estival que ya se anticipa como la mejor en mucho tiempo.

En la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) aseguraron que la resolución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) “lesiona seriamente a todos los destinos turísticos del país y en especial a toda la Costa Atlántica”. “La aspiración de sumarle solo cinco días hábiles al ciclo lectivo 2022 da por terminada las vacaciones estivales, prácticamente más de un mes antes de la finalización del verano”, analizó Eduardo Mayer, uno de los representantes de la entidad que nuclea a los principales referentes comerciales marplatenses.

“Entendemos que más allá de todos los análisis que se deben haber realizado en el área educativa de CABA, no hay dudas que por solamente cinco días hábiles del verano, que se podrían distribuir a lo largo del resto del año del ciclo lectivo, no se puede malograr el veinticinco por ciento de los días tradicionalmente vacacionales de la familia argentina”, insistió el hombre de la UCIP, ante la consulta de Página/12.

Mayer, quien también preside la Cámara de la Recreación, llamó a la “reflexión” de la gestión de Rodríguez Larreta para que “todos los protagonistas decisorios puedan intervenir en favor de revertir esta medida a los efectos de evitar la profundización de un importante daño en las economías de los distintos destinos turísticos del país”. “No nos olvidemos que si hay una industria sin chimeneas es el turismo, y esa industria es la que más derrama. Pero derrama en todos los estratos sociales. Eso hay que tenerlo muy en cuenta: no es solo un sector empresarial sino mucho trabajo. Se necesita enormemente educación pero también se necesita mucho trabajo”, agregó, por su parte, el presidente del Colegio de Martilleros, Miguel Ángel Donsini.

El empresario coincidió con el planteo de la Uicp y entendió que esos “seis o siete días” de clases se pueden recuperar con “un poco más de sacrificio” a través del dictado de clases los sábados, tal como ocurre por esta fecha en el marco de programa Más ATR que lanzó la administración bonaerense de Axel Kicillof. “La educación es fundamental. Entiendo perfectamente el atraso educativo que hubo en el país por la pandemia, pero también sé que esta temporada se espera porque las dos anteriores han sido muy malas, que la ha pasado muy mal la hotelería y la gastronomía, y que esos días significan muchísimo para mucha gente”, remarcó.

Y la preocupación en el sector turístico no solo se funda por el impacto que tendrá la medida a la hora de recibir visitas en febrero desde Capital Federal, una de las principales fuentes turísticas para Mar del Plata, sino por el “efecto contagio” que puede tener en relación a otras provincias. “Esperamos y queremos que esto no llegue a la Provincia porque ya ahí la afectación sería total y muy grave”, reconoció Donsini, en declaraciones formuladas a este medio.

Tememos que pueda haber un efecto contagio por parte de los gobiernos provinciales. Hay que tratar de revisar dicha medida y tratar de buscar otras alternativas que no perjudiquen al turismo, una industria que viene realmente muy golpeada por la pandemia”, dijo Juan Salvi, en representación de la Cámara de Balnearios, quien añadió: “Sería realmente importante para Mar del Plata que los ciclos lectivos inicien en las fechas en las que habitualmente comienzan para poder así garantizar una temporada con tiempos normales ya que una buena temporada de verano genera un buen año económico”.

Otros empresarios del sector, sin embargo, reconocen la necesidad de hacer un “esfuerzo” para que las clases comiencen antes en el 2022. “Toda la vida, cuando comenzaron las clases antes ya sea en CABA o la Provincia, nos perjudicó por ser una ciudad turística pero consideramos que hay que acompañar esta medida. Y también consideramos que a pesar de que las clases empiecen antes, cuando hay un fin de semana largo como va a ser el de Carnaval, la gente sale igual. Así que vamos a estar beneficiados pero en un menor porcentaje”, razonó la vicepresidenta de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, Analía Usai, al compartir su mirada.

Excusas

Al justificar el 21 de febrero como la fecha del inicio del ciclo lectivo, el gobierno de Larreta dijo que busca cumplir con 192 días de clases, jornada extendida obligatoria para alumnos de sexto y séptimo grado y clases extra los sábados para recuperar contenidos después de lo que fue el paso de la covid-19. De ese modo, el año próximo habría en Capital 192 días de clases, superando así en 12 jornadas las 180 establecidas en el calendario obligatorio.

Pero esos argumentos no terminaron de convencer a gran parte del ala turística de la ciudad. En la Ucip lamentaron que la gestión porteña reavive la “antigua contienda entre turismo y educación”. “La histórica reivindicación del inicio de clases antes que termine el verano finalmente se obtuvo tras el buen uso de la inteligencia de los gobernantes aplicada a la conducción”, enfatizó Mayer, al respecto.

Raúl Vicente, de la Sociedad de Conductores de Taxis, fue más duro en la crítica a Rodríguez Larreta y lo acusó de accionar con fines políticos y no educativos. “Siendo descarnadamente sincero, debo decir que lo veo como una medida de neto corte político en el sentido de diferenciarse de lo que puedan hacer el gobierno nacional y el provincial. Esa necesidad de marcar una diferencia ya la vivimos durante la pandemia con diferentes restricciones que se tomaban de un lado y del otro de la General Paz”, señaló a Página/12.

Además, el referente de los taxistas pidió saber si el adelantamiento de clases fue previamente “consensuado con los sindicatos docentes” de CABA. “Es una gran duda que surge por otras medidas similares que se han tomado antes, incluso dentro de la Provincia, y después los gremios no aceptaron esta imposición de la Gobernación y las clases comenzaron recién después del 10 de marzo”, dijo, y apuntó: “Los recuerdos que me traen estos anuncios no son muy positivos. Y eso de poner como excusa la capacitación de nuestros adolescentes lamentablemente ya se usó en otras oportunidades para hacer mucho ruido y los beneficios nunca fueron muy palpables”.

El pedido de Montenegro

El viernes por la tarde, el intendente Guillermo Montenegro se refirió a la medida de Rodríguez Larreta tras un acto de campaña en Villa Marista y sumó su rechazo. “Entiendo la decisión que toma él, que tiene que ver con la cantidad de días de clases, pero soy intendente de Mar del Plata y defiendo los intereses de mi ciudad”, expresó a los medios.

El jefe comunal reconoció que se trata de una “semana importante para los marplatenses por la actividad turística" y aseguró al respecto que ya mantuvo conversaciones con el jefe de Gobierno de CABA y la ministra de Educación porteña Soledad Acuña. "Se lo voy a seguir planteando a Horacio con la misma fortaleza con la que se la plantearía a cualquier otro intendente", garantizó. 

Antes de que hubiera un pronunciamiento del Ejecutivo, en el Concejo Deliberante también hubo movimientos por el tema y reclamos para que se establezca "un acuerdo en defensa del trabajo y la educación" a fines de garantizar el desarrollo pleno del verano.  "Se está planteando una dicotomía entre la educación y el turismo que no resulta tal", señalaron desde Acción Marplatense. 

"Resulta necesaria la articulación de los distintos estamentos de gobierno para lograr respuestas eficaces a la situación económica que, consecuencia de la pandemia de covid-19, ha generado enormes pérdidas. Ello no implica reducir la calidad educativa ni la cantidad de días de clase, sino reordenar los mismos para que no impacten negativamente en la actividad turística", suscribieron desde la bancada del partido a través de un proyecto de comunicación.