El caso primero fue reportado como un accidente en el acceso a la ciudad de Salta por la Circunvalación Oeste la madrugada del domingo 10 de octubre, cuando Policía de la provincia informó que una Fiat Estrada gris perdió el control y colisionó contra un montículo de tierra en la colectora, provocando la muerte de las dos personas que se encontraban en el vehículo.

Sin embargo, horas más tarde, tras la autopsia de ambos cadáveres, los peritos determinaron que la mujer y el hombre, Romina Zerda, de 37 años, y Jonatan Tolaba, de 32, fueron baleados en el cráneo, y que el automóvil que manejaban era robado.

“Esto tiene signos de ser un crimen narco”, señalaron en ese momento los investigadores, a quienes les resultó extraño que el personal de Criminalística de la Policía no haya advertido la situación en que se encontraban los cuerpos desde el primero momento. Quizá este haya sido otro de los motivos de la renuncia de Juan Manuel Pulleiro a su cargo de ministro de Seguridad.

A partir de ese momento la Unidad Fiscal conformada por los fiscales penales Leandro Flores, Ramiro Ramos Osorio y Gustavo Torres Rubelt, comenzó una investigación en la que se realizaron distintos allanamientos, uno de ellos en el Mercado San Miguel, y que concluyó con la detención de dos sospechosos, la entrega de un tercero y la muerte, hasta aquí por suicidio, de un cuarto supuestamente apuntado como el autor de los disparos.

Los investigadores pudieron determinar que Zerda y Tolaba habrían estado vinculados con personas involucradas con la comercialización de drogas sintéticas o de diseño, y al profundizar la investigación, establecieron la identidad de los sospechosos del doble homicidio. Con lo que, al recibir la orden del Juzgado de Garantías el último lunes se allanaron los domicilios de las personas sindicadas como autoras del crimen.

Como resultado, Julián Bautista Bubrosky y Ricardo Galarza fueron detenidos. Uno de ellos, en la zona este de la ciudad capital de Salta y el segundo, que sería propietario del vehículo utilizado para el hecho, en la vía pública, en el macrocentro de la ciudad. En otro allanamiento realizado en la zona sudeste, se produjo el secuestro de un arma y de estupefacientes, informaron desde la Unidad Fiscal.

Mientras que el tercer imputado, y detenido preventivamente, Kalil Ezequiel Chejolan, se presentó voluntariamente en la sede fiscal. Éste último se desempeñaba como encargado de cobrar las expensas de los puestos en el Mercado San Miguel desde hacía 10 años, así lo confirmó el abogado de ese centro comercial, Adrián Alonso Vaquer, quien brindó una conferencia de prensa luego de un allanamiento que realizó la Policía y el Centro de Investigaciones Fiscales (CIF) en el lugar.

El abogado detalló que el empleado acusado había trabajado durante la mañana del lunes, y que se había retirado 4 horas antes del allanamiento en el Mercado. Pero aseguró que Chejolán no tenía ningún tipo de antecedente y que era un trabajador “regular” conocido por todos los puesteros.

Un suicidio

Además de los tres detenidos, la Unidad Fiscal buscaba a un cuarto sospechoso, Nicolás Ramos, sindicado como quien habría realizado los disparos, y que fue encontrado sin vida la mañana del martes en el camping El Sauzalito de la localidad de General Güemes.

El primero en informarlo fue el fiscal penal en turno, Leandro Flores, a través de la cuenta de Twitter del Ministerio Público. Y horas más tarde se conoció que Ramos había llegado a ese lugar ubicado a la vera de la ruta 10 el lunes por la tarde en un remis y había pedido ingresar para instalar su carpa. A su vez, le habría comentado a quienes lo atendieron que había trabajado de guardaparque y que conocía el lugar.

A la mañana siguiente, la mujer que lo había recibido llamó a la Policía ya que no encontraban al visitante y tras su búsqueda, se dieron con el cuerpo sin vida del hombre. Desde la Fiscalía informaron que “respecto a la persona encontrada sin vida, tras realizarle el hisopado correspondiente”, se le iba a realizar la autopsia ayer por la tarde para determinar los motivos del deceso. Los resultados estarán hoy. 

Los tres imputados hasta aquí, Kalil Ezequiel Chejolán, Julián Bautista Bubrosky y Ricardo Galarza, están acusados de ser coautores del delito de doble homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, por ser cometido criminis causa, por alevosía y agravado por el uso de arma.

En el decreto de imputación se detallan los distintos elementos probatorios a través de los cuales los investigadores del CIF pudieron determinar que las dos víctimas habrían estado vinculadas con personas involucradas con la comercialización de drogas sintéticas o de diseño, y al profundizar la investigación, establecieron la identidad de los sospechosos del doble homicidio.

Los acusados, acompañados de abogados particulares, se abstuvieron de declarar y desde la Fiscalía se solicitó al Juzgado de Garantías 7, su prisión preventiva.

Durante la jornada de ayer se realizaron nuevos allanamientos, en este caso en el domicilio de la persona que fue encontrada sin vida en Güemes (en la calle España al 1100) y en Villa Palacios, en la ciudad de Salta, donde reside uno de los dos detenidos. Allí encontraron marihuana, drogas sintéticas y pasta base de cocaína aunque en poca cantidad.


Preocupación

En tanto, el flamante ministro de Seguridad y Justicia, Abel Cornejo, a la hora de asumir su cargo, declaró que lo preocupa que se estén dando este tipo de hechos en la capital salteña debido a que es un indicio de que “los problemas de la frontera esta vez se dieron 300 kilómetros más abajo”. Pero también alertó que la problemática excede a la seguridad provincial y que se debe avanzar también en un Plan Federal de Seguridad, “porque la frontera nos preocupa y mucho”.

El hasta hace unos días procurador General de la provincia, afirmó que este es un caso de neto tinte narco criminal que se deberá seguir desde las dos órbitas, provincial y Federal.