Allanan oficinas del Congreso brasileño
Tudo mal para Temer
La policía fue en busca de documentación sobre el escándalo de corrupción que puso al presidente de Brasil al borde del juicio político. También hubo allanamientos en Río de Janeiro y Belo Horizonte, varios de ellos en propiedades del senador socialdemócrata Aécio Neves, aliado clave de Temer.
Anoche hubo manifestaciones contra Temer y para hoy se esperan nuevas protestas.Anoche hubo manifestaciones contra Temer y para hoy se esperan nuevas protestas.Anoche hubo manifestaciones contra Temer y para hoy se esperan nuevas protestas.Anoche hubo manifestaciones contra Temer y para hoy se esperan nuevas protestas.Anoche hubo manifestaciones contra Temer y para hoy se esperan nuevas protestas.
Anoche hubo manifestaciones contra Temer y para hoy se esperan nuevas protestas. 
Imagen: EFE

La Policía Federal de Brasil allanó durante la mañana de hoy distintas oficinas del Parlamento de ese país en busca de documentación conexa al escándalo de corrupción que puso al presidente Michel Temer al borde del juicio político, luego de que de que se conociera una grabación en la que estaría avalando un pago de coimas. Por orden de la Justicia también hubo decenas de operativos similares en Brasilia, Rio de Janeiro y Belo Horizonte. En la mira de los investigadores está el senador Aécio Neves, titular del Partido Socialdemócrata de Brasil, quien perdió en las presidenciales de 2014 contra Dilma Rousseff.

Varios de los procedimientos judiciales de las últimas horas tuvieron lugar en propiedades de Neves, un aliado clave del gobierno de derecha y sobre quien pesa un pedido de prisión por parte de la Fiscalía General. A Neves se lo sindica como partícipe del esquema de corrupción que puso en jaque al gobierno cuyos líderes políticos y empresarios encabezaron hace un año un golpe institucional contra la presidenta electa Dilma Rousseff.

Tras los allanamientos no se descarta la posible detención de Neves, a quien la Corte Suprema ordenó que se separe de su cargo. Andrea Neves, su hermana, ya fue detenida por orden del juez del máximo tribuna Edson Fachin.

El escándalo que pone a Temer contra las cuerdas se desató ayer cuando el diario O Globo difundió parte de un audio en el cual el presidente instó a Joesley Batista, dueño de JBS, el principal frigorífico de ese país, a no discontinuar los sobornos que se le pagaban al ex presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, quien en marzo fue encarcelado y condenado a 15 años de cárcel por su implicación la trama de corrupción en la petrolera estatal Petrobras. Cunha fue el cerebro parlamentario del golpe que terminó con el gobierno de Rousseff.

Tras la revelación hubo protestas y cacerolazos contra Temer en San Pablo y en las principales ciudades brasileñas. Para hoy se esperan nuevas manifestaciones.

Según informó el medio que hizo la revelación, en un tramo de la conversación Batista le confirma a Temer haber concretado un pago de un soborno a Cunha para que éste mantenga silencio en un caso judicial vinculado al frigorífico. El presidente le respondíó: "Tem que manter isso, viu?" ("Tienes que mantener eso, ¿OK?"). Luego, siempre según lo que se difundió de esa charla, el presidente le aconsejó dirigirse al diputado y líder del Partido de Movimiento Democrático  Brasileño (PMDB), Rodrigo Louras Rocha, para resolver el litigio legal de JBS. En las grabaciones también se oiría a Neves reclamar 2 millones de reales (640 mil dólares) para pagar a los abogados.

Según se supo, también existen filmaciones de la Policía Federal que muestran a Batista entregando una maleta con 500 mil reales (160.000 dólares al cambio actual) a Rocha. Por este hecho, el Tribunal Supremo de Brasil suspendió al diputado en su cargo, con lo cual el cerco de la investigación se cierra cada vez más sobre Temer.

La grabación fue hecha por el propio Bastista con un grabador oculto en el bolsillo de su traje. El audio, luego, fue entregado por el empresario a los fiscales de la Operación Lava Jato a cambio de una posible reducción de la condena que le valdría por haber participado de la operatoria. Temer admitió que se reunió con Batista, pero aseguró que "jamás solicitó pagos para obtener el silencio del exdiputado Eduardo Cunha".

Desde ayer y al grito de "Fora Temer", varios partidos opositores y organizaciones sociales se movilizaron y convocaron a protestas para exigir la renuncia del mandatario de 76 años, llegó al poder hace un año tras el golpe contra Rousseff, de quien era vicepresidente. Él y Cunha fueron los grandes artífices del impeachment en el que acusaron a la referente del Partido de los Trabajadores (PT) de manipular las cuentas públicas.