El porcentaje de niños brasileños de entre seis y siete años que no sabe leer ni escribir se elevó a 40,8 por ciento en 2021, en comparación del 25,1 por ciento registrado en 2019. Según el informe de una ONG de Brasil, este aumento fue consecuencia del cierre de escuelas ante la pandemia de covid-19 y de la falta de apoyo del gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro a los estados y municipios. Mientras que la vuelta a clases en el gigante sudamericano está empañada por la lentitud con la que avanza la inmunización en niños de 5 a 11 años.

2, 4 millones de niños y niñas

Este martes la organización Todos por la Educación publicó un duro informe sobre los niveles de alfabetización en los niños brasileños de entre seis y siete años. Según el ministerio de Educación es la edad en la que los niños tendrían que haber sido alfabetizados. Sin embargo, la cifra tuvo un alarmante aumento de un 66 por ciento: en 2019 se trataba de 1,4 millones de niños mientras que para 2021 el número llegó a 2,4 millones. El documento fue elaborado en base a los datos del Estudio Nacional por Muestras de Domicilios  del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), una encuesta que se realiza todos los años.

De acuerdo con la ONG, el estrepitoso incremento en el porcentaje de niños no alfabetizados en Brasil en la franja de edad en la que ya tendrían que saber leer y escribir fue consecuencia directa de las medidas de distanciamiento ante la pandemia de coronavirus. En este sentido, remarcan los problemas en cuanto al acceso de Internet que dificultaron que buena parte de los niños no pueda optar por la educación remota propuesta desde los centros educativos.

Según el estudio, los más afectados por el cierre temporal de escuelas fueron los niños pobres y negros. El porcentaje de niños negros de seis y años que no sabía leer y escribir pasó de un 29,8 por ciento en 2019 a un 47,5 por ciento en 2021. Mientras que en ese mismo periodo la cifra para niños blancos fue de un 20,3 por ciento a un 35,1 por ciento.

El informa además presenta las diferencias en cuanto acceso a la educación entre los hogares más ricos y pobres del gigante sudamericano. Entre los hogares más pobres, el porcentaje de niños que no sabía escribir aumentó del 33,6 por ciento al 51,0 por ciento entre 2019 y 2021. Entre los niños más ricos, el aumento osciló entre el 11,4 por ciento y el 16,6 por ciento.

Desigualdades


Para el coordinador de política educativas de Todos por la Educación, Gabriel Correa, los resultados indican el daño causado por la falta de acceso durante la pandemia a las clases y evidencia las desigualdades existentes antes de la pandemia. "Todos fueron afectados pero los más perjudicados fueron los niños negros, los más pobres, los que ya tenían un desnivel en el acceso a la educación respecto de los blancos y los más ricos", explicó durante la presentación del informe. "Esta realidad puede ser una decisión futura de abandonar la escuela", advirtió.

“Los niños negros y más pobres tuvieron menos oportunidades de seguir estudiando durante la pandemia. Sobre todo porque tenían menos acceso a la educación a distancia”, afirmó Correo. “Necesitamos acciones destinadas a los más afectados. Lamentablemente, esto no es lo que estamos viendo”, precisó citado por el diario Folha de Sao Paulo.

El matutino brasileño además consigna que desde el inicio de la pandemia el ministerio de Educación, que tiene una secretaría exclusiva para atender la alfabetización “no ha desarrollado ningún programa ni ha asignado recursos adicionales a las escuelas para evitar daños en esta fase de aprendizaje”. La cartera de educación no respondió al pedido de comentario de Folha. Correa además se refirió al caso de San Pablo, la ciudad más rica del país y donde 14 mil alumnos de primer grado no tienen un banco garantizado ni en las escuelas del municipio ni en las del Estado debido a la falta de planificación.

Cortinas de humo

La presidenta ejecutiva de la ONG, Priscila Cruz, afirmó que “las familias más pobres sienten la falta de apoyo del poder público”. En diálogo con CNN Brasil, Cruz, quien durante 20 años ha trabajado de cerca con el ministerio de Educación, alertó sobre la gravedad de la situación en el país.


“Nunca vi una situación de abandono tan grande, tan grave y tan profunda”, lamentó. Según Cruz, lo que el ministerio de Educación hizo en los dos últimos años de pandemia e incluso en el año antes de la pandemia fue montar cortinas de humo “sobre asuntos que no están relacionados a la educación” dijo a CNN Brasil. “Es atribución del gobierno federal apoyar a los estados y municipios con recursos y apoyo técnico para reducir las desigualdades para que todos lleguen a los niveles previstos”, afirmó. “Lo que vimos, infelizmente, fue un gobierno federal que inventó asuntos: educación militar, militarización de la educación”.

En tanto, la inmunización infantil avanza lentamente en Brasil con muchos estados que suspendieron la vacunación a mayores de cinco años debido a la falta de dosis, según precisó Radio Francia Internacional. El ministro de Salud, Marcelo Queiroga, dijo que hasta el día 15 se distribuirán las dosis suficientes para inmunizar a los niños. “Falta de dosis, miedo de los padres, fake news y nulo compromiso del gobierno federal para promover campañas de vacunación de los más pequeños”, consigna el portal de la RFI sobre la vacunación infantil. Según Queiroga, hasta el momento ya fue inmunizado el 15 por ciento de los niños de 5 a 11 años. En diciembre, Bolsonaro, negacionista del coronavirus, aseguró que no permitiría que vacunen contra el covid-19 a su hija de 11 años, a pesar de la reciente autorización de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa).