Los investigadores confirmaron que la joven abusada en grupo el lunes pasado en el barrio de Palermo fue drogada antes de sufrir las violaciones reiteradas. “Salí de un bar, me fui a tomar al colectivo y lo próximo que recuerdo es despertarme en el Hospital”, le había dicho la chica a la policía. Su declaración en la Fiscalía fue resguardada. Los seis arrestados se negaron a declarar en la indagatoria.

La chica, a la que después del hecho se le suministraron los medicamentos correspondientes para evitar posibles infecciones de transmisión sexual o un eventual embarazo, fue la primera en declarar formalmente ante el juez Marcos Fernandez y estuvo acompañada por personal de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (Dovic).

La fiscalía ordenó estudios toxicológicos tanto a los seis arrestados como a la víctima, de 20 años. Al parecer, no se conocían antes del hecho. Varios de los detenidos tenían rasguños, por lo que en la Fscalía suponen que se podrán llegar a cotejar posibles ADN.

Existe un gran hermetismo sobre el desarrollo de la investigación que lleva adelante el fiscal Eduardo Rosende. La denunciante sigue muy afectada por todo lo que vivió, por lo que le fue recomendado que se abstuviera de ver los medios de comunicación y que se resguardara de la exposición pública. La difusión de los videos, que habría filtrado la Policía de la Ciudad, causaron malestar en el Juzgado.

Los seis indagados, que continúan detenidos --Ángel Pascual Ramos (23), Tomás Domínguez (21), Lautaro Pasotti (24), Ignacio Retondo (22), Alexis Cuzzoni (20) y Franco Lykan (24)--, se negaron a declarar ante el juez y el fiscal.

Cinco de ellos fueron asistidos por la defensora oficial Carolina Ocampo, mientras que el restante tiene un abogado particular y las indagatorias fueron realizadas de manera remota por la plataforma Zoom desde las alcaidías de la Policía de la Ciudad.

Hasta ahora, ninguna de las defensas pidió la excarcelación de los acusados, que no tienen antecedentes penales. Todo indica que en los próximos diez días serán procesados con prisión preventiva bajo la figura legal de “abuso sexual agravado”.

Por su parte, Natalia, la panadera que llamó a la policía cuando observó lo que pasaba en el auto junto con otros vecinos, denunció haber sufrido amenazas y pidió custodia. “Ya sabemos donde trabajan y vamos a volver, hijos de puta” y “los vamos a matar a todos”, fueron las frases que la mujer aseguró haber escuchado por parte de los atacantes cuando eran detenidos por la policía, por lo que solicitó una medida de restricción perimetral respecto de familiares de los arrestados.

"Cuatro jóvenes estaban con los pantalones bajos, empezaron a insultarnos y nos quisieron agredir. También le pegaron a un vecino que con un teléfono celular quiso registrar lo que estaba pasando, para que exista una prueba de lo que habíamos visto. A ese vecino lo dejaron ensangrentado, tirado en el piso", contó Natalia y agregó: "Todos abusaron de ella, eran como animales".

Repudios

Legisladores y legisladoras del Frente de Todos repudiaron el hecho.  "Expresamos nuestra conmoción por la violación en grupo”, señalaron en un comunicado, presentaron un pedido de informes al gobierno porteño y solicitaron a Horacio Rodríguez Larreta que implemente políticas de seguridad con perspectiva de género.

La Banca de la Mujer acordó elaborar un proyecto de declaración para que el pleno del Senado manifieste su rechazo en su próxima sesión. La senadora por San Luis María Eugenia Catalfamo (Frente de Todos), consideró que el tema del ataque sexual que conmocionó a la sociedad debía ser incluido en la agenda de la Banca y remarcó que, como sociedad, "hay que hacerse cargo de lo que sucede" para "tratar de cambiar esta realidad".

La senadora Anabel Fernández Sagasti (FdT-Mendoza) expresó, por su parte, que "es urgente encauzar el debate público y que la Banca tome la iniciativa en un comunicado para sacar a luz un contundente repudio". Desde la oposición, la senadora de Juntos por el Cambio Guadalupe Tagliaferri se sumó al repudio de las senadoras y pidió un pronto tratamiento de un proyecto de declaración desde la Cámara alta.

A la reacción de diversos sectores sociales y políticos se sumaron las autoridades de la Universidad de San Martín, donde asistían dos de los jóvenes acusados, los dueños del boliche adonde había concurrido y el consorcio de un edificio relacionado con algunos de los imputados.

También una joven denunció que al ver las caras en los medios de comunicación de los acusados reconoció a uno de ellos como su abusador tiempo atrás.

El hecho ocurrió el lunes por la tarde, en la calle Serrano al 1300, en Palermo Soho, cuando cuatro jóvenes se hallaban con la víctima en un auto Volskwagen Gol estacionado junto a la vereda.