El presidente Alberto Fernández encabezó este jueves el acto de lanzamiento de la construcción del gasoducto Néstor Kirchner en el yacimiento neuquino Loma Campana que YPF explota en Vaca Muerta. "Celebro enormemente estar poniendo en marcha este gasoducto y les pido que lo hagan cuanto antes porque la Argentina lo necesita. No sólo para calefaccionar a los argentinos en invierno sino también para que la industria pueda seguir creciendo", sostuvo el mandatario. La obra demandará una inversión de 2540 millones de dólares y permitirá transportar 44 millones de metros cúbicos diarios de gas desde Vaca Muerta hasta Buenos Aires y Santa Fe. El objetivo oficial es que la primera etapa esté concluida para el invierno de 2023.

Pese al fuerte viento, el presidente realizó el anuncio en un escenario montado al aire libre donde estuvo acompañado por el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, el secretario de Energía, Darío Martínez; el presidente de YPF, Pablo González, y la titular de la Fundación YPF, Ofelia Cédola. El ministro de Economía, Martín Guzmán, participó a través de un mensaje grabado ya que se encuentra participando de la asamblea del FMI en Washington. La lista se completó con numerosos funcionaros de segundo rango y tercer rango y representantes sindicales con los que se acordó de apuro suspender la negociación paritaria que se está llevando adelante en Buenos Aires para que pudieran estar presentes en Neuquén.

Guzmán calificó al gasoducto como el "proyecto de infraestructura más importante para la Argentina para los tiempos que se vienen". "Nos va a permitir, con sus distintas etapas, elevar significativamente la capacidad de transporte del gas, y por lo tanto permitir un aumento de la escala de producción de gas en la Argentina, así como lidiar de forma más eficaz con la restricción externa", agregó.

El gobierno de Mauricio Macri había avanzado con la licitación de este gasoducto durante el último año de su mandato. En julio de 2019 convocó, a través de la resolución 437, a la construcción del proyecto y el otorgamiento de una licencia de operación por 35 años, pero la crisis económica dejó el proyecto trunco.

Darío Martínez derogó la licitación a través de la resolución 448/20 el 30 de diciembre de 2020 e instruyó a la subsecretaría de Hidrocarburos “a llevar a cabo una evaluación técnica y legal, a fin de considerar las mejores alternativas de construcción de un nuevo gasoducto, pero desde entonces los avances fueron pocos. 

Martínez cuestionó en el acto al gobierno de Macri porque “durante cuatro años no pudieron enterrar un solo caño, pero nos critican”. Además, ensayó una explicación para justificar por qué el gobierno actual no avanzó antes: “¿Que hubiera pasado si tan solo, hace 17 meses, con la producción cayendo al 8 por ciento anual, hubiéramos planteado la construcción de este Gasoducto? Los mismos que hoy nos critican, hubiesen dicho que era una locura construir esta obra sin tener gas”. Ahora, en cambio, aseguró que “no solo detuvimos el declino de la producción, sino que estamos en constante crecimiento. En marzo, ese ritmo creciente, llevó la producción total del país a incrementarse 10 por ciento respecto al mismo mes del año pasado".

Inversión

El gasoducto unirá la localidad neuquina de Tratayén con la ciudad bonaerense de Salliqueló, al norte de Bahía Blanca, y desde allí está previsto que en una segunda etapa suba hasta San Jerónimo, en el sur de Santa Fe.

En la primera etapa está previsto desembolsar 965 millones de dólares que se financiaran con recursos públicos provenientes del Tesoro y del Aporte de las Grandes Fortunas. En la segunda etapa se invertirán otros 1575 millones de dólares.

Los pliegos para la licitación de la obra los está terminando de confeccionar IEASA, empresa estatal que a su vez tiene la concesión del transporte por un plazo de 35 años.

Plazos de la obra

El secretario de Energía Darío Martínez aseguró que los pliegos estarán listos en los primeros días de mayo porque la intención es adjudicar la obra en julio y comenzar con la construcción en agosto para que este lista en el invierno de 2023.

Alberto Fernández fue más optimista aún y en diálogo con un grupo de periodistas al culminar el acto aseguró que “la licitación está en marcha y yo quiero que se empiecen las obras en julio de este año y que los adjudicatarios lo hagan rápido. Que no se demoren porque tenemos una gran oportunidad como país en un mundo que demanda energía, no queremos perder más tiempo”.

Hasta el momento, IEASA avanzó con el proceso de licitación para la compra de los caños. Publicó los pliegos y Tenaris fue el único oferente. Ahora resta la oficialización de la adjudicación. 

Ahorro de divisas

El gasoducto es clave para reducir la dependencia de las importaciones de Gas Natural Licuado y combustibles líquidos como gasoil y fueloil. Darío Martínez aseguró durante la presentación que, tomando como referencia los precios actuales de la energía, la obra permitirá sustituir importaciones por más de 3400 millones de dólares en una primera etapa y más de 6000 millones a partir de 2024, cuando concluya la segunda etapa.