Desde San Pablo

El presidente de la petrolera estatal brasileña Petrobras, José Mauro Ferreira Coelho, presentó este lunes su renuncia al cargo para el cual había sido nombrado dos meses atrás por el mandatario Jair Bolsonaro.

Apremiado por el aumento de los combustibles a menos de cuatro meses de las elecciones, ,Bolsonaro presionó a Ferreira Coelho para que deje la titularidad de la compañía de capital abierto negociado en las bolsas de Nueva York y San Pablo.

A través de un comunicado Petrobras reportó,"el señor José Mauro Coelho pidió su dimisión del cargo en la mañana de hoy", tras lo cual se anunció que su reemplazante interino será Caio Mario Paes de Andrade, actual funcionario del Ministerio de Economía donde se desempeña como secretario de Desburocratización (con tareas relacionadas a los programas de privatizaciones).

Durante la mañana el mercado reaccionó negativamente a la situación de la empresa cuyos papeles cayeron un 5 % y dejaron de ser negociados en la bolsa paulista momentáneamente para evitar su desplome.

Posteriormente, a primera hora de la tarde, las acciones volvieron a ser ofertadas esta vez con tendencia alcista.

Así se cerró, provisoriamente, esta nueva crisis iniciada por Bolsonaro la semana pasada al decir que "Petrobras puede hundir a Brasil en un caos (..) con consecuencias nefastas para nuestro pueblo".

Y luego de ello anunciar la creación de una Comisión Parlamentaria Investigadora, movida a través del bloque oficialista, para intimidar a Ferreira Coelho, el tercer jefe de la compañía en lo que va de este gobierno. Previamente pasaron por ese cargo Roberto Castelho Branco y el general Joaquim Silva e Luna, ambos despedidos antes de cumplir sus mandatos.


Precios

Automovilistas y transportistas reaccionaron con críticas el sábado cuando entraron en en vigor los aumentos de combustibles decretados por Ferreira Coelho el viernes en una de sus últimas medidas como jefe de la petrolera.

El diésel subió el 14,26 % este fin de semana , sumado a los incrementos del 8,8 % en mayo y 24,9 el % en marzo siguiendo la política de precios internos sujeta a los aumentos del petróleo en el mercado global influenciado por la guerra en Ucrania.

Paralalemante la nafta se encareció el 5,18 % lo que se añade a la suba del 18,7 % que había sido implementado en marzo.

La estrategia de costos, conocida como Precio de Paridad de Importación (PPI), tiene el aval del ministro de Economía, el más que liberal Paulo Guedes.

Esa política concebida para incrementar el lucro de los accionistas extranjeros y locales soslaya un aspecto crucial: Petrobras produce con petróleo extraído en Brasil el grueso de su diésel y gasolina, lo cual no torna innecesario que replique en el mercado local el valor del crudo en el exterior.

Desde la oposición, el Partido de los Trabajadores (PT) acusa a Bosonaro de urdir una maniobra distraccionista mediante un discurso incendiario contra la firma.

"El gobierno le echa toda la culpa a Petrobras, pero es el accionista mayoritario de la empresa y el que nombra a su presidente (Ferreira Coelho) y a la mitad de los consejeros (de su dirección) que son los responsables de definir la política de precios", afirmó hoy la titular del PT, Gleisi Hoffmann.

Votos

Encadenada al encarecimiento de los combustibles está la inflación "amplia" (extenda gama de bienes y servicios) que trepó al 11,73 % en el acumulado de los últimos doce meses hasta mayo, una suba de precios que supera el 12 % si se consideran solamente los productos de la canasta familiar.

En contrapartida el tándem Bolsonaro-Guedes determinó hace poco más de un mes , cuando se confeccionó la ley del presupuesto de 2023, que el salario mínimo no tendrá aumento real, es decir por encima de la inflación, "decretando el fin de la política de valorización del salario establecido en los gobiernos de Dilma y Lula", apuntó la Central Unica de los Trabajadores (CUT).

La combinación de precios encarecidos, salarios congelados y más 19 millones de desocupados y desencantados (los desempleados que ya ni buscan trabajo) es una bomba para las aspiraciones electorales del capitán retirado del ejército Bolsonaro, a quien las ultimas encuestas lo ubican unos 20 puntos por detrás de Luiz Inácio Lula da Silva.

Y en esas mismas mediciones sobre los comicios del 2 de octubre se registró que para buena parte de los electores la inflación tanto como el descontrol de la nafta son culpa del presidente-candidato. A pesar de su sobreactuada pelea con Petrobras por la disparada de la nafta.