El Juez de Garantías de Tercera Nominación rechazó la oposición interpuesta por Sergio Coria, el empresario cervecero acusado de abusar sexualmente de una de sus empleadas en diciembre de 2020. Coria, había sido imputado formalmente el 19 de agosto de este año y fue llamado a prestar declaración indagatoria, pero se opuso al decreto del Ministerio Público Fiscal, interrumpiendo el proceso penal.

Garantías resolvió el 19 de septiembre en contra del empresario, y argumentó que existe una “imposibilidad de oposición al Decreto de Determinación de los Hechos y llamado a indagatoria, ya que no existen discusiones o discrepancias al respecto, puesto que ello resulta de un claro y reiterado criterio zanjado por todos los Jueces de Control de Garantías en numerosos fallos ratificado por la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos de esta provincia”.

Sin embargo y aunque la jurisprudencia está sentada, Coria aún tiene la posibilidad de apelar esta decisión y de esta manera dilatar los tiempos procesales y su declaración como imputado.

Fuentes consultadas por Catamarca/12 señalaron que tras dos años de espera, la fiscalía de octava nominación decidió la imputación en base a nuevas pruebas que se habrían presentado en la causa. La prueba, sería irrefutable y se trataría  de una filmación clara de uno de los momentos en donde Coria acosaba sexualmente a su denunciante.

En una entrevista que había concedido a este medio el represente de la querella, Carlos Rosales Vera, días antes de de la imputación, contó que el último movimiento en la causa había sido el pedido de testimoniales. “Esa fue la respuesta para evitar que le hicieran la pericia psicológica a Coria; propusieron alrededor de 16 testimonios. Se trató de gente que trabajó en los negocios de este señor, pero que no estaban vinculados al proceso, y que nada aportaron. Hay una actitud dilatoria clara. Lo lógico sería que se defienda en el marco del proceso, es decir después de ser imputado”, dijo en su momento.

En tanto, había resaltado que las pericias realizadas a la sobreviviente “arrojaron que ella no fabulaba, es decir que decía la verdad al afirmar los abusos de los que fue víctima. Y esto no sólo lo dijeron los peritos oficiales, sino lo dijo hasta el perito de parte que él puso”.

El hecho

La denuncia por el abuso sexual fue radicada en diciembre de 2020. En aquel momento y tras trabajar casi dos meses como barwoman en una reconocida cervecería ubicada sobre Avenida Illía, pudo relatarle a su padre los acosos a los que era sometida por su patrón y dueño del local.

Ese mismo día, se dirigieron a la Unidad Judicial en donde la víctima relató al menos 8 episodios en donde el sindicado, además de hacerle comentarios impúdicos sobre su cuerpo, la tocó en sus zonas íntimas en repetidas oportunidades. El último y más grave de los abusos, sucedió los primeros días de diciembre de 2020 y fue el que decidió contarle a su familia.

Ante la justicia, la sobreviviente confesó que no se animaba a hablar porque necesitaba ese trabajo. En tanto, admitió el miedo que le producía la figura de ex jefe. Según su relato, los acosos del empresario serían constantes con ella y también con las demás empleadas del local.