38 años sin "El Pibe de la Paternal" y hoy lo celebramos a lo grande: con un repaso por su historia y su música.

En los años de la década de 1920,  Osvaldo Fresedo tuvo una intensa actividad como compositor y director de orquesta. Ya antes de esta época había compuesto El espiante, tema al que ahora se agregaban Vida mía, El Once, Pimienta, nada menos

Como director, su actividad era incansable, como resultado de las grabaciones que le solicitaban y de su amplia aceptación entre el público, sobre todo el más pudiente. Ese era su audiencia más fiel. Fue, sin duda, su mejor época desde el punto de vista comercial, y también, probablemente, autoral. 

En muchas de estas grabaciones se oyen también las voces de estribillistas como Ernesto Famá (el más emblemático de sus cantores de esa época), Teófilo Ibáñez y Juan Carlos Thorry entre otros.

Ya en la década del 30 y al frente de una orquesta de mayores dimensiones (usuales por esos años), empieza una etapa de estilo orquestal renovado y, sobre todo, con la presencia vocal de Roberto Ray (tal vez el más emblemático de los cantores de Fresedo). Las versiones del dueto Fresedo-Ray se encuentran entre las más recordadas de la historia del tango (Vida mía, Como una princesa, Isla de Capri, entre otras).


Cuando en la década de 1940 aparece una nueva generación de músicos (miren qué seleccionado: Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, Miguel Caló, Alfredo De Angelis, Ricardo Tanturi, Ángel D'Agostino....) que imponen el estilo característico de esta época, Fresedo intenta adaptarse musicalmente. Este hecho, para algunos críticos quita un poco la fuerza del estilo fresediano (la combinación exacta de ritmo y elegancia)

A pesar de los constantes cambios que se suceden en el tango, Fresedo continúa grabando en los años 30 y 40 en RCA Victor, con el aporte de los cantores Ray, Ricardo Ruiz y Oscar Serpa. Luego pasa a grabar durante unos años en Odeon, hasta casi finales de los 50, y con los cantores Héctor Pacheco, Carlos Barrios y Armando Garrido. En 1959 inicia registros en Columbia, siendo uno de los primeros artistas en grabar en sonido Estéreo.

Fresedo continuó dirigiendo hasta su retiro en 1980, dejando de grabar ese año en el sello CBS, donde había grabado con Argentino Ledesma como último cantor invitado, constituyéndose así en el director de orquestas de tango de más larga trayectoria (si recordamos que se inició en este rol a comienzos de la década de 1920).

Se dice que el estilo musical de Osvaldo Fresedo se caracteriza por "gustos delicados, ligaduras, matices suaves y solos de piano peculiares dirigidos a oídos de clase alta, aunque llevando hasta ellas el mensaje musical del arrabal profundo, que siempre emergía en el arte fresediano"


6 TANGAZOS DE FRESEDO

Arrabalero


El Once (a divertirse)

Pampero

Ronda de Ases

Una gota de rocío

Vida mía- junto a Dizzy Gillespie