La última sesión ordinaria de la Cámara de Diputadas y Diputados de Catamarca, en la que se trató el Presupuesto y la Ley Impositiva para el ejercicio fiscal 2023, no estuvo exenta de polémica, gritos y discusiones entre oficialistas y opositores. Es que en un momento de la sesión la presidenta del Cuerpo, Cecilia Guerrero, anunció quiénes harían uso de la palabra, y no nombró a Natalia Saseta, Juana Fernández y Hugo Ávila, que afirmaban haber pedido hacer uso de dicho recurso. Momentos de tensión se vivieron cuando referentes de la banca opositora se acercaron al estrado a reclamarle a la presidenta del cuerpo.

Guerrero asemejó la conducta de sus pares a lo sucedido con el Congreso de la Nación: “La misma matriz de violencia que esgrimió Juntos por el Cambio contra Cecilia Moreau en Nación, la vivimos en Catamarca”, señaló.

Como sucede en cada sesión, cada diputada y diputado informó acerca del uso de la palabra, para lo cual tenían diez minutos. El problema continuó cuando al cabo del tiempo establecido, muchos quisieron seguir hablando. Una diputada de Juntos por el Cambio citó entonces el reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación, para luego abalanzarse en bloque hacia el estrado de la Presidencia.

Guerrero intentó calmar la avalancha, pero los gritos exacerbados le ganaron al orden. “Lo que sucedió en la Cámara de Diputados de la Provincia fue la expresión de violencia y desconocimiento por parte de una minoría, de una decisión adoptada por el pleno del Cuerpo con mayoría absoluta, con la aviesa finalidad de entorpecer e intentar truncar el desarrollo de la última sesión ordinaria, e impedir la aprobación del Presupuesto de la Provincia, para forzar al Gobernador a convocar a Extraordinarias”, analizó Guerrero.

“El avasallamiento a la institución parlamentaria, a las normas reglamentarias y a lo dispuesto por el pleno del Cuerpo, provino de aquellos que se sienten dueños de la República, y en su nombre cometen todos los atropellos para imponer la tiranía de las minorías. Son violentos contra las mujeres de la política, y se enojan porque justamente somos las mujeres las que levantamos las voces contra el sistema patriarcal y los pactos machistas de impunidad”, aseguró.

Acompañado de un video de lo sucedido, la diputada del Frente de Todos, Verónica Mercado, posteó: “Dicen una cosa, pero accionan de otra. Son esto: una patota violenta, cual barrabrava de la más repudiable en una cancha de fútbol cuando su equipo va perdiendo. Ante la falta de argumentos, no hubo mejor idea que rodear con fuerza, gritos y amenazas a la mujer que es la máxima autoridad de la institución que juraron y dicen respetar”.

La legisladora oficialista concluyó: “Y se aprecia al que nos tiene acostumbrados con su violencia hacia las mujeres - varios capítulos de la Ley Micaela le faltan - que hasta ayer era solo jefe de él mismo, ahora comanda a los sectores de la oposición que todavía discuten en que referencia nacional se encolumnan, por lo pronto ya hay un ordenador local”, haciendo referencia a su par Hugo “Grillo” Ávila quien en ocasión que la Presidenta de la Cámara le daba la palabra a Natalia Herrera, expresó: “Si no hablamos todos, no habla nadie”.

Guerrero aseguró que “No hubo ninguna violación reglamentaria, ni desde la Presidencia se dejó afuera a nadie. La moción de orden fue votada por la mayoría absoluta de la Cámara, y sin perjuicio de ello se respetó el uso de la palabra a todos los diputados que se habían anotado con anterioridad a la formulación de la moción”.

“En democracia, cuando no se alcanzan consensos que permitan una posición común entre distintas fuerzas políticas ante determinada iniciativa, se define por mayoría. En el fondo, pretenden imponer la tiranía de las minorías, y cómo no les alcanzan los votos, se ofenden”, concluyó.