Tras una asamblea, el sábado último integrantes de las comunidades wichí de Misión Chaqueña y Carboncito, ubicadas a unos 40 kilómetros de Embarcación, en el departamento San Martín, sacaron carpas, un acoplado y herramientas de personas que dicen trabajar para Claudio Ferraris, titular registral de una fracción de tierras que se encuentra entre ambas comunidades. Según los videos viralizados, en la zona, cercana a unas de las más complicadas por los focos ígneos de  noviembre en zona norte, hubo pequeños incendios provocados para quemar la madera cortada. 

Ferraris denunció a los manifestantes indígenas ante la fiscalía penal de ese municipio, a cargo de Gabriela Souto, quien  dispuso que nadie debía realizar ningún trabajo en el lugar por lo menos hasta este jueves 12 de enero. Ese día se prevé una mediación entre las partes. Ferraris afirmó que la orden de no innovar se encuentra firme desde ese momento, dado que antes no se había previsto ninguna medida. 

“No tenemos respuestas de nadie y vamos a tener que recurrir a la violencia”, dijo una de las mujeres de Misión Chaqueña al recordar que hace más de un mes hicieron denuncias por la intervención de Ferraris en esas tierras que serían del territorio comunitario pero el finquero pretende alambrar y ponerlas a producir. 

Incluso desde el 22 de diciembre pasado se levantó un acampe de las comunidades en las tierras en conflicto, por lo cual Navidad y Año Nuevo fueron celebraciones en las que se permaneció con la protesta en el territorio.

Antecedentes

Según consta en la cédula parcelaria, Ferraris compró un poco más de 140 hectáreas por 57 mil dólares en octubre de 2022. Esta parcela se ubica entre Misión Chaqueña y Misión Carboncito (separadas por unos 10 kilómetros entre sí). Ambas poblaciones wichís cuentan con tierras que fueron cedidas por la Iglesia Anglicana en el 2000, cuando aún no estaba vigente la Ley 26.160.

Esta ley declara la emergencia territorial en aquellas zonas de “uso ancestral” comunitario. Esta parcela sería, según entienden las comunidades, parte de su territorio. Pero al no haber sido hasta el momento relevado como tal, y tener las comunidades sus propias tierras, se genera una zona gris cuya resolución parece ser un tanto conflictiva.

La comunidad denunció que quienes dicen trabajar para Ferraris realizaron “desmontes silenciosos”, a través de incendios. Al ser consultado por este medio, Ferraris afirmó que “cuando uno hace limpieza en el campo y junta la basura es tradición quemarla”.

Por su parte, el Ministerio Público Fiscal de Salta informó  que durante el fin de semana, “miembros de la comunidad de Carboncito fueron denunciados por la sustracción de elementos de trabajo dejados en la tierra en conflicto por el hombre que acredita ser propietario registral de las tierras”.

El organismo afirmó que “para ambas partes existe la disposición de no realizar ninguna medida sobre las tierras en cuestión hasta tanto se celebre la audiencia de mediación el próximo 12 de enero, de la que participará la Secretaría de Asuntos Indígenas. Respecto a las denuncias cruzadas radicadas el fin de semana, la fiscal (Souto), ya dispuso medidas tendientes a identificar a quienes habrían sustraído los bienes denunciados”.

En asambleas, las comunidades decidieron que no irán al proceso establecido por la fiscala Souto. Aunque se hicieron las consultas a la Secretaría de Ambiente de la provincia por los incendios confirmados dentro de las tierras y el presunto desmonte denunciado por las comunidades, hasta ayer no hubo respuestas.