"Es inevitable que avancemos hacia una república”, aseguró Andrew Holness, primer ministro de Jamaica, el año pasado durante la visita del príncipe Guillermo de Inglaterra y su esposa la princesa Catalina.

Jamaica, una isla ubicada en el Caribe, al sur de Cuba, tiene una población de 2,8 millones de habitantes. Aunque logró su independencia en 1962, el país no cortó lazos con el Reino Unido y mantuvo a la reina Isabel II como su jefa de Estado. Sin embargo, en marzo el parlamento jamaiquino inició el proceso para convertir a la isla caribeña en una república independiente con la creación del Comité de Reforma Constitucional.

El sábado pasado la ministra jamaiquina de Asuntos Legales y Constitucionales, Marlene Malahoo Forte, informó que los integrantes del Comité llegaron a un consenso sobre la transformación del país en un Estado republicano.

"Una vez que hayamos abolido la Monarquía Constitucional de la composición de nuestra forma de gobierno, será sustituida por la República de Jamaica", reforzó la ministra sobre el acuerdo de abolir la monarquía en la isla caribeña.

Decir adiós a la monarquía

En la región no se trata de un proceso aislado. En noviembre de 2021 Barbados hizo lo propio y removió a Isabel II del gobierno. Otros países como Bahamas, Antigua y Barbuda, Belice, y San Cristóbal y Nieves expresaron el mismo deseo: cortar relaciones con Inglaterra.

Antigua y Barbuda esperó apenas unos días después de la muerte de Isabel II para recordar que en los próximos tres años planean llevar adelante un referéndum para convertirse en una república.

Tras la decisión de Barbados, durante el primer trimestre de 2022 la corona británica organizó una serie de viajes en el marco de una “ofensiva carismática” para conmemorar los 70 años del reinado de Isabel II, pero también para tantear los ánimos en los países que alguna vez fueron su colonia y donde impusieron el terror de la esclavitud por más de 300 años.

Celebraciones por los 60 años de independencia. Imagen: Primer Ministro Andrew Holness, redes sociales

La respuesta que recibió Guillermo fue un rotundo “adiós”. Y, además, un reclamo de reparaciones por los siglos en los que el Reino Unido mantuvo un brutal sistema esclavista con el que enriqueció su imperio. En las calles de Jamaica cientos de personas le exigieron “reparaciones ya” a los herederos de la monarquía británica.

“No deberían ser recibidos como líderes del país…cómo van a venir ahora estos dos jóvenes blancos y vamos a inclinarnos y a hacer reverencias ante ellos como si fueran dioses. Esos días ya pasaron. Las monarquías son reliquias. Deberíamos dejarlas atrás”, dijo Stayceyan Chin, quien participó de las protestas.

Unas 600.000 personas fueron esclavizadas en África y enviadas en barco hasta Jamaica, según datos de la Biblioteca Nacional de Jamaica.

Durante siglos la familia real se benefició del tráfico y la venta de personas y proporciono la flota necesaria para cumplir con sus objetivos esclavistas.

La "ofensiva carismática" de la familia real

Aunque durante su visita a Jamaica Guillermo jugó al futbol, visitó escuelas, estrechó manos de niños y ancianas, y bromeó con la guardia real, la llamada ofensiva carismática no incluyó el pedido de disculpas por los años de esclavitud. El príncipe apenas se animó a decir que “la esclavitud fue despreciable y nunca debió ocurrir".

La escena de protestas contra la monarquía británica se repitió en la mayoría de los países que visitaron los príncipes.

Según medios británicos como The Guardian, la visita de Guillermo a Jamaica estuvo llena de momentos incómodos, uno de esos fue cuando el primer ministro Andrew Holness le dijo que la nación caribeña está avanzando y pretende “hacer realidad nuestras verdaderas ambiciones y destino como un país independiente, desarrollado y próspero”.

El primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, junto al príncipe Guillermo en marzo de 2022 en el marco de la "ofensiva carismática" de la monarquía británica. Imagen: Andrew Holness redes sociales

Una encuesta realizada en agosto de 2022, un mes antes de la muerte de la Reina Isabel II, mostró que un 56% del país está de acuerdo con romper lazos con la monarquía británica. El número creció en los últimos 10 años, según el diario Jamaica Gleaner. En 2012, un 44% de los jamaiquinos consideró que Jamaica debía abandonar la monarquía.
Los medios locales analizan que con la sucesión de Carlos III podría ser más fácil para la población jamaiquina cortar el vínculo.

El discurso del trono

Actualmente 15 países de la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth) mantienen al rey Carlos III como jefe de Estado: Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Bahamas, Granada, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón, Tuvalu, Santa Lucía, Jamaica, San Vicente y las Granadinas, Belice, Antigua y Barbuda y San Cristóbal y Nieves.

Jamaica tiene un gobernador general, el representante del rey Carlos III en el parlamento de la isla caribeña. Todos los años durante la apertura de sesiones parlamentarias esta figura de la monarquía británica pronuncia "el discurso del trono".

Imagen: Ministerio de Servicios Públicos de Jamaica


El gobernador general tiene funciones limitadas aunque interviene en la designación de senadores (cámara alta): el gobernador general, bajo asesoría del Primer Ministro, elige 13 miembros del senado, y con la asesoría del líder de la oposición, elige a los ocho senadores restantes.

Mientras que los 63 diputados de la Cámara de Representantes (cámara baja) son elegidos en las urnas.  El líder del partido con la mayor cantidad de votos es convocado por el gobernador general (representante de la corona británica) para formar gobierno como Primer Ministro. 

La próxima república

El mes pasado el parlamento jamaiquino creó el Comité de Reforma Constitucional que va a asesorar “el trabajo de reforma constitucional más integral e impactante que se realizará en la vida de Jamaica independiente”, aseguró la ministra de Asuntos Legales y Constitucionales, Marlene Malahoo Forte.

Si la población jamaiquina aprueba el referéndum previsto para 2024, Jamaica se convertiría en una república parlamentaria. La posición de gobernador general sería reemplazada por la de un presidente no ejecutivo. 

La nación caribeña se mantendría dentro de la Mancomunidad de Naciones, pero ya no como una monarquía parlamentaria, sino como república, como lo logró Barbados en 2021.