En el rastrillaje judicial encontraron un collar de Santiago Maldonado
Otra prueba que apunta a la Gendarmería
Mientras la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en el Senado insistía en deslindar responsabilidades de la Gendarmería en la desaparición de Santiago Maldonado, el rastrillaje en Chubut encontró un collar del joven a pocos metros donde los integrantes de la comunidad mapuche declararon que vieron cómo gendarmes lo golpearon.

Mientras la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, insistía ante la Cámara alta con que no cuenta con "indicios" de que la Gendarmería haya golpeado y detenido a Santiago Maldonado, un rastrillaje realizado en la comunidad Pu Lof en Resistencia en Cushamen arrojó una nueva prueba: un collar del joven de 28 años fue encontrado a menos de cien metros de donde la semana pasada se halló su gorro, según informó la Comisión Provincial por la Memoria, querellante en la causa. Ambas pertenencias fueron encontradas en el lugar cerca del río donde, según los testimonios de los integrantes de la comunidad, Santiago fue golpeado y luego cargado en un camión unimog el martes 1 de agosto pasado, tras una feroz represión de la fuerza dependiente de Bullrich.  

"Para las querellas y la familia se refuerza una única hipótesis: se lo llevó Gendarmería", sostuvo el CPM en un comunicado publicado tras el rastrillaje realizado entre las 8 y las 12 y que contó con un despliegue de 400 efectivos de Policía Federal y Prefectura Naval. El operativo, ordenado por el juez federal Guido Otranto, también contó con helicópteros y drones que permitieron ampliar el rastrillaje dentro del lof en Resistencia. 

El amplio operativo dentro del territorio del lof contradijo también lo que Bullrich exponía en el Senado y de lo que desde hace varios días se hacen eco los funcionarios de Cambiemos, hasta el propio presidente Mauricio Macri: la acusación de que la comunidad obstaculiza la investigación. 

En ese sentido, el CPM, que presenció los rastrillajes de esta mañana junto a integrantes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), también querellante en la causa por el hábeas corpus, resaltó que el operativo "en todo momento contó con el apoyo y acompañamiento de sus integrantes. Dos mujeres mapuches estuvieron presentes durante el operativo y mostraron su disposición con la investigación". Los operativos anteriores en los que había puesto reservas en el ingreso a la comunidad de las fuerzas fueron realizados por los escuadrones de la Gendarmería en Esquel y El Bolsón, los mismos que días después fueron allanados por la justicia por protagonizar la represión.  

El collar fue encontrado alrededor de las 11 de la mañana por uno de los perros utilizado para detectar rastros, que condujo a los investigadores por el mismo camino descripto por la comunidad como la ruta de escape a la represión de la Gendarmería y a menos de 100 metros de donde la semana pasada se encontró un gorro del joven artesano, que vivía en la localidad de El Bolsón. Tras encontrar el collar, se realizaron muestras periciales y quedó como parte de la prueba en la causa. 

Los testimonios de un integrante de la comunidad, aportados ante el juez Otranto, describen cómo un agente de Gendarmería gritó: "¡tenemos a uno!", momentos después de que Santiago no lograra cruzar el río, como lo hicieron los integrantes del lof para resguardarse de los balas de goma y plomo que disparaban para avanzar campo adentro desde el la ruta 40. Según el testigo, como había informado ayer la revista Cítrica y hoy PáginaI12, Santiago se había quedado aferrado a las raíces de un árbol sumergido hasta las rodillas en el río.

Otro testigo fue el que dijo ver, desde el otro lado del cauce, a varios gendarmes golpear a una persona, subirla a un camión Unimog y luego hacer una pasarela para pasarla a una camioneta de la fuerza. Ese integrante de la comunidad, dijo reconocer la campera que llevaba puesta el joven. 

"Ya no hay dudas: Santiago estuvo ahí y se trata de un caso de desaparición forzada donde la principal fuerza responsable es la Gendarmería", afirmo la CPM tras el operativo de esta mañana. Sin embargo, Bullrich no sólo sostuvo que no tiene "indicios" de la participación de los gendarmes sino que rechazó las denuncias de los organismos de Derechos Humanos sobre las atribuciones de la Gendarmería. 

La ministra sostuvo que el ingreso violento se hizo luego de solicitar la autorización vía telefónica a Otranto. Sin embargo, según fuentes judiciales dijeron a PáginaI12, esa llamada no aparece en el informe hecho por la Gendarmería y firmado a las 16.30 del 1 de agosto. 

Esta mañana, en la previa del operativo, Verónica Heredia, abogada de la familia Maldonado, volvió a señalar al juez Otranto porque no le comunicó con anticipación la decisión de realizar el procedimiento e indicó que lo hizo en el momento en que los efectivos de la Federal empezaron a movilizarse.

En tanto, la revista Cítrica, que realiza una cobertura desde Esquel, informó que la Policía y la Gendarmería impidieron el paso a la prensa y filmaron e intimidaron a quienes se acercaron a la comunidad. Además, publicaron una imagen que muestra cómo el Gobierno aún mantiene a la fuerza sospechada en el lugar.   

 

 

 

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