No sólo hubo canto, luego hubo amplificación. La Argentina sin Cristina augurada el sábado pasado por un grupo de la juventud del PRO mientras rodeaba con una arenga de cancha a la precandidata aspirante a ocupar el sillón de la Casa Rosada, volvió a repetirse en un Tik Tok y en un tuit. Uno de los jóvenes, de 22 años y secretario de la Juventud del PRO, Ivo Foguet Passer, subtituló para las redes aquello que sacaban desde el pecho. “Yo la quiero a Patricia de presidente, para que construyamos este presente, para construyamos una Argentina, en la que estemos todos —escribió— menos Cristina”.

El tuit demoró pero terminó viralizado. Todos los espacios del oficialismo decidieron ayer levantarlo para poner un semáforo en rojo a una campaña peligrosa y que derrapa. Con el correr de las horas el cantito de la hinchada de la exministra Patricia Bullrich se transformó en objeto de una cascada de repudios. “Volver atrás. Ese es el único objetivo de Patricia Bullrich”, dijo La Cámpora. “Nefasto”, dijo Axel Kicillof. “Ahora sabemos porque nunca repudió el intento de mangifemicidio”, dijo Delfina Rossi. “Ella es Bullrich. No es el orden, es la violencia", dijo Lucía Cámpora.

Funcionarios, ministros, gobernadores, dirigentes gremiales, el PJ capital, la CTA y ATE recordaron en sus condenas el atentado a la Vicepresidenta, la cercanía del aniversario de los 40 años de democracia y el latente todo o nada que presagia su ingeniería de campaña. El bloque de diputados del Frente de Todos instó en ese camino “a que todo el arco político condene sinceramente estas acciones y discursos violentos que invitan a eliminar al adversario político, rememorando las páginas más oscuras de nuestra historia”.

Bullrich recogió el guante a media tarde. “En la Argentina que tenemos que construir tiene que haber lugar para todos y todas”, le había dicho Eduardo “Wado” De Pedro en un mensaje. “También para vos, Pato Bullrich”. La exministra respondió, recargada. “Ministro del Interior: el único lugar en donde debería estar Cristina Kirchner es presa, cumpliendo su condena”. 

Las voces

Está cerca de cumplirse un año del fallido atentado contra la vida de Cristina Kirchner, dijo Kicillof. “El partido judicial no investiga, encubre. Y la candidata Patricia Bullrich lo celebra de esta manera. Predican el odio y la violencia”. Lo venimos diciendo, dijo Agustín Rossi. “La derecha está a cara descubierta. No hay más eufemismos. Esto cantan Bullrich y su militancia, porque es lo que quiere la oposición. El exterminio". El jefe de Gabinete y precandidato a vicepresidente también recordó que la exministra que "no condenó el atentado" y "ahora promete una Argentina sin Cristina".

Desde la presidencia de la Cámara de Diputados, Cecilia Moreau sumó: "A pocos días de cumplirse un año del intento de magnicidio, la misma persona que no lo repudió, hoy continúa apuntando horror y odio, como en las épocas más oscuras”. Y llamó a los organismos de derechos humanos a pronunciarse en el contexto de los 40 años de la democracia donde estas expresiones festejan “el aniquilamiento de quien piensa distinto”. Caída la tarde, Gerardo Zamora explicó que este tipo de mensajes, “únicamente podríamos justificarlos, si se trata de una arenga poco feliz” pero “es este “contexto, lo que lo convierte en algo lamentable”.

H.I.J.O.S. Capital sumó su propio repudio. “Mientras niegan que exista el odio y la violencia política, piden una Argentina sin CFK”, dijeron en un tuit y agregaron: “Siguen cargando el arma para matarla”. Victoria Montenegro recordó que la misma persona que con una sonrisa acompaña el canto de "una Argentina sin Cristina" es quien "tenía entre sus filas a dirigentes vinculados con el atentado que no se investiga". El secretario de Derechos Humanos de Nación, Horacio Pietragalla también sumó su repudio. Vanesa Siley, Mayra Mendoza. El “Tano” Daniel Catalano de ATE Capital dijo: "Es imposible una Argentina sin Cristina", "esos cantitos que piden a Bullrich son los que celebran el ajuste, los salarios y jubilaciones a la baja, la represión a mansalva y el gatillo fácil". Walter Correa, ministro de trabajo bonaerense, recordó el atentado pero también el 2001 al encuadrarla como "precandidata” y “exministra de Fernando De La Rúa".

La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) repudiaron lo que inscribieron como "violencia política" en las palabras de la precandidata presidencial de JxC sobre su propuesta de hacer un país con "todos" a excepción de la vicepresidenta Cristina Kirchner, y la exhortaron a "rectificar sus expresiones públicas y llamarse a derecho". Mediante un comunicado, la CTA Capital afirmó que las palabras "avalan de manera deliberada la desaparición física" de la actual Vicepresidenta por lo cual "repudiamos estas prácticas violentas que se colocan por fuera de la convivencia democrática", consideró las expresiones "doblemente graves cuando hace pocos meses la propia Cristina fue víctima de un atentado" que "no fuera repudiado por la propia Bullrich". Y luego agregaron: "exhortamos a Patricia Bullrich a rectificar sus expresiones públicas y llamarse a derecho".

"Retroceder al 2001"

A ese 2001 también apuntó La Cámpora en un comunicado, discutido y consensuado. El canto no era sólo el canto. La organización le computa varios hitos. El silencio en el atentado, y más acá, el todo o nada de la campaña, el blindaje y la decisión blanqueada de acudir al Fondo si llega a la presidencia

“¿Qué significa una Argentina SIN Cristina?”, se preguntó. “En la carrera presidencial de Patricia Bullrich está la respuesta. La exministra de Fernando de la Rúa —a quien no le tembló el pulso cuando le recortó el 13% a los jubilados y jubiladas— afirmó esta semana que pretende hacer un blindaje, una reforma laboral y pedirle más plata al FMI. Más 2001 no se consigue”, dijeron. “Ya lo dijo Néstor Kirchner: ´Es débil con los fuertes y fuerte con los débiles´. Digamos las cosas como son: una Argentina SIN Cristina, es retroceder al 2001. Eso es lo que quieren. Por eso la quieren presa o muerta. No quieren que el pueblo argentino tenga esperanzas. Quieren eliminar de la memoria del pueblo los 12 años de kirchnerismo. La única manera que tienen de avanzar es retroceder a una Argentina donde la independencia, la soberanía y la justicia social no existían. Eliminar. Exterminar. Destruir. Negar. Quitar. Esos son sus verbos. ´Es todo o nada´, vocifera la exministra de la Alianza”.

¿Es un error? ¿Qué es lo de Bullrich? Germán Martínez, presidente del bloque del FdT de Diputados, recordó en otro tuit que la exministra y precandidata acaba de sellar un compromiso ante la Cámara Nacional Electoral: “Hace menos de un mes, firmó un compromiso ético digital apostando por un debate plural, democrático y respetuoso”, dijo. Y luego agregó: “Dejen de degradar la democracia. No es a todo o nada. Es con todos y es por la Patria”.

Nadie en el oficialismo duda de que no son errores. Bullrich vive una interna que aprovecha cada una de sus gafes. Su propio espacio sabe que puede avanzar en piloto automático pero debe evitar errores. Un spot, el llamado a convertir la Plaza de los dos Congresos una Plaza de toreo, el canto de cancha, la respuesta a Wado. No sólo levanta el perfil, le habla a la tropa y sigue con el gatillo simbólico, y no tanto, en la mano. Hasta Pablo Aveluto salió a despegarse. "No tengo el control del volumen de ese sector, no todos pensamos lo mismo", explicó.

Cuando el día terminaba, Bullrich volvió a la carga. "Violencia es lo que viven los bonaerenses", arrobó a Kicillof.

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