El jefe de Gabinete Marcos Peña fue el encargado del respaldo del Gobierno al ministro de Trabajo Jorge Triaca, luego de tres días de absoluto silencio oficial ante el escándalo por el audio en el que el funcionario insulta a su empleada Sandra Heredia, quien luego fue despedida. La ex casera de la quinta de Triaca denunció que estaba en negro en ese empleo y que el ministro le consiguió un cargo en la intervención de una seccional del SOMU.

"Sandra, no vengas eh. No vengas porque te voy a mandar a la concha de tu madre. ¡Sos una pelotuda!", fue el mensaje de voz que le envió el ministro a Heredia. Luego de que se conociera el audio, Triaca explicó que una demora de la empleada hizo que él no pudiera acceder a su silla de ruedas, lo que devino en el “exabrupto”. 

“Si bien es un error, no sentimos que tenga que costarle el cargo”, fue la sentencia de Peña. “En primer lugar, para nosotros no está bien, está mal. Por el caso puntual del exabrupto, ya pidió disculpas y está claro que no refleja quién es”, manifestó en diálogo con Radio Mitre.

Respecto a la designación de Heredia como delegada de la intervención de una de las filiales del SOMU, el jefe de Gabinete dijo que eso fue “un error” pero argumentó que se debió a “privilegiar la confianza a otras cuestiones”. Triaca había justificado esta decisión diciendo que la empleada era “parte de su equipo”.

“Nos parece que lo ha explicado y lo seguirá explicando pero no invalida su calidad como ministro, su calidad e integridad personal. Es un gran ministro de trabajo”, insistió al defender al funcionario.

Triaca partió ayer de vacaciones a Chapadmalal para pasar una semana alejado del escándalo. Antes de partir, se reunió con el presidente Mauricio Macri y el jefe de Gabinete para detallar su versión del episodio. “Consideramos hoy que las explicaciones fueron claras”, dijo al respecto Peña, aunque en paralelo pidió a todos los funcionarios “tener un standard más alto”.