Alfombras voladoras
La colección Nido, lo nuevo de Cristián Mohaded, reciclando descarte de la industria de alfombras para hacer mobiliario y luminarias.

Desde hace un tiempo, un poco aquí y un poco en Europa, el diseñador Cristian Mohaded sigue sorprendiendo con nuevos diseños. En este caso, una colección que nace en Argentina pero se presenta en Francia. 

Una vez más, un proyecto que lo encuentra reciclando descarte de la industria nacional para transformarlo en nuevas y originales piezas. En este caso, y debido a su relación por diseños previos, Mohaded toma de una industria masiva como es la de las alfombras, en este caso los orillos del tejido de un telar de la producción. Un material que a simple vista no resulta ni fácil ni maleable, pero que el transforma a través de la superposición de capas que dan lugar a volúmenes que parecen crecer como envolvente del objeto generando una serie de objetos. Mesas de centro, lámparas, contenedores y espejos presentados en Gallery Serge Bensimon de París, una galería curada  por Francois Leblanc, un excelente curador, reconocido internacionalmente y amante de nuestro país. 

“Productos de formas curvilíneas que acompañan las superficies generadas por los pelos. El material se presenta así como un pelaje rígido que conforma volúmenes y superficies definidas. Su aspecto y color natural remiten al exterior de un nido, de ahí su nombre”, adelanta en este caso desde allá Mohaded.

–¿Cómo surge esta nueva línea?

–En mi proceso de trabajo para una nueva colección de alfombras para El Espartano, en una de visitas a la empresa me encuentro que tenían este material que lo desechaban en grandes cantidades y pedí llevarme una de esas bolsas para experimentar. Luego de muchos meses de trabajo, pruebas, maquetas, y experimentación con el material, llega a una técnica para lograr estos pelajes en piezas.

–¿Cuántas piezas la componen?

–Lo primero que hice son unos pequeños lapiceros. Luego tomé el riesgo de jugar con piezas más grande como espejos en varios tamaños y formatos, siempre de edición limitada, ya que a pesar de ser un material de industria, el proceso de trabajo es muy artesanal. Luego surge la posibilidad de hacer uno bowls de varios tamaños, y en esta ultima presentación nacen mesas de centro junto una lámpara de mesa.

–¿Cómo surge el lanzarlas en París?

–Se presentaron en París, en una galería con la que trabajo hace unos años, la  Gallery Serge Bensimon, y a ellos le pareció muy interesante la calidad y el resultado de la búsqueda de un material de descarte industrial, donde se ve un trabajo de exploración y el material se transforma, dejando de ser basura para lograr un resultado muy poco esperado. Su curador Francois Leblanc fue quien hizo la selección.

–¿Qué otros proyectos estás desarrollando para este 2018?

–Ahora estoy nuevamente en Milán, buscando oportunidades de trabajo con empresas europeas, pero siempre con mi mirada en Argentina, donde continuo con algunos proyectos de mobiliario e iluminación. También con un proyecto de investigación de materiales naturales, como las piedras. Y en Milán arranque con un proyecto en vidrio de Murano, para un proyecto personal.

Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ