Los adioses
Quienes conocen su nombre suelen asociarlo con una tragedia: cuando apenas era una veinteañera que recién había dejado el conservatorio para entrar en el punk neoyorquino, conoció a Jeff Buckley, se enamoraron y él poco después se ahogó en el Mississippi. Para Joan Wasser esa muerte fue el disparador de su carrera: el duelo la llevó a cantar. Ya lleva seis discos solistas como Joan As Police Woman, y en ese camino también se ha convertido en sesionista de lujo, tocando con Lou Reed, Norah Jones, Damon Albarn, RZA, Beck y siguen las firmas. En el flamante Damned Devotion, su primer álbum en ser editado –digitalmente– en Argentina, continúa el camino habitual de su música, que mezcla, con humor e histrionismo, la reflexión sobre la muerte con la celebración de la vida.