Lectóribus de mis cuatro válvulas sincronizadas:
Lectores de mi sístole (y también de mi diástole):
"Para Adán, el paraíso era cualquier lugar donde estuviese Eva". Mark Twain, Diario de Adán y Eva.
Querides, estimades amigues lectóribus:
Caríssimi lectóribus: Primero, no voy a empezar esta columna haciendo una nueva referencia a que primero tal cosa, y segundo Francia. Segundo, Francia.
Primero que nada: desde hace unos 25 años vengo afirmando que en nuestro país, y en el resto del mundo también, solo hay dos leyes que se cumplen inexorablemente: la ley de gravedad (“nos c
Primero, quiero llevar tranquilité a nuestres lectoros y lectóribus: no estoy siendo víctima de ninguna conspiración paranoica ni mucho menos formando parte de ella.
Comenzaremos, como tantas otras veces, por una confesión: ya ha pasado casi un mes y sigo mirando los penales contra Francia o emocionándome con los festejos del campeonato en sitios
Querides lectorius, quiero comenzar diciéndoles dos cosas: primero, que ojalá hayan comenzado bien este nuevo año, con el pie derecho, con el izquierdo, con la mano, con la papada o con la cabeza,
No sé si le pasará a usted, lectore, pero, pasadas ya casi dos semanas, sigo mirando una y otra vez los penales (sobre todo, el de Montiel), y no me alcanza con que el licenciado A.