La cueca larga
Fue el mayor de ocho hermanos, el único que concluyó sus estudios y se convirtió en profesor de matemáticas al mismo tiempo que publicaba su primer libro de poemas. Desde los años treinta la poesía –y la antipoesía, esa marca de fábrica que fue elaborando como una toma de posición estética y existencial– fue el centro de su larga vida. Nicanor Parra murió el martes a los 103 años. Había recibido premios muy importantes como el Cervantes y el Juan Rulfo y su obra, considerada desde la perspectiva de la irreverencia, el humor y la antisolemnidad no dejó de estar a la altura de la de otros tantos nombres de la tierra de poetas que es Chile, como Vicente Huidobro, Gabriela Mistral, Pablo Neruda o Pablo de Rokha. Radar lo despide repasando los hitos de su obra y sus intervenciones en la literatura y la plástica.